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Xoaquín Fernández Leiceaga, un economista de la órbita del touriñismo con el reto de evitar el 'sorpasso'

Su preparación y su perfil dialogante habrán de suplir la "falta de carisma" que algunos le achacan para conectar con el electorado
Xoaquín Fernández Leiceaga (Noia -A Coruña-, 1961) ha resultado vencedor, con el 55,67 por ciento de los votos, en las primarias celebradas por los socialistas para elegir a quién situarán en los carteles para competir por la Xunta.
Gran colaborador del expresidente Emilio Pérez Touriño durante su primera etapa como diputado autonómico, el reto que ahora afronta es el de evitar que el PSdeG caiga a la tercera posición en las elecciones autonómicas y que se repita así un 'sorpasso' como el protagonizado en 1997 por el BNG, su anterior formación.
En esta ocasión, son las mareas las que se perfilan como el rival a batir, tras superar a los socialistas gallegos en votos tanto en las últimas generales como en varias ciudades en las municipales del pasado año. Frente a ellas, la estrategia de Leiceaga no ha sido la oposición frontal, sino la diferenciación política, dejando claro que es el PP el auténtico adversario de su partido.
Consciente de que una de las causas del 'sorpasso' en la década de los 90 no sólo fue el perfil de Xosé Manuel Beiras --quien hoy es uno de los principales referentes de las mareas-- sino también la precaria situación interna del PSdeG, en su campaña no ha parado de lanzar apelaciones a la unidad.
FIN A LA GUERRA
Tanto es así que apenas ha respondido a las duras críticas lanzadas contra su equipo por parte de su rival en las primarias, José Luis Méndez Romeu, quien llegó a describir su candidatura como la del "problema interno".
Esta actitud de Leiceaga responde, como han comentado a Europa Press algunos de los que le han acompañado a lo largo de este proceso, a su preferencia por la "retranca" antes que por el ataque directo y a que "realmente" cree que toca poner fin a la guerra interna.
TRAYECTORIA POLÍTICA
Economista de formación y profesor universitario en la USC, comenzó su andadura política en filas del Bloque y abandonó esa formación en 2002, cuando Beiras comenzó a ceder el protagonismo en la primera línea del nacionalismo en favor de Anxo Quintana --quien llegaría a ser vicepresidente de la Xunta pese a la caída electoral de la formación frentista--.
Al año siguiente ingresó en el PSdeG de la mano de quien hoy es un destacado apoyo de su rival, Xosé Sánchez Bugallo, y también en el Ayuntamiento de Santiago, donde asumió las riendas de los departamentos de Economía, Hacienda, Transportes y Mercados.
Dos años más tarde se hizo con un escaño en el Pazo do Hórreo, en el que se mantuvo hasta 2012. Tras la derrota del bipartito fue nombrado portavoz parlamentario bajo el liderazgo de Pachi Vázquez, y su "profundidad" en los debates económicos le valió el premio de la prensa al diputado del año. Ocurrió en 2010, el mismo año en que el ourensano decidió retirarle su confianza y situar al vigués Abel Losada en su puesto.
Ya reincorporado a la vida académica, no fue hasta 2014, ya con José Ramón Gómez Besteiro al frente del PSdeG, que Leiceaga, a quien todos conocen como 'Xocas', fue requerido como asesor económico del secretario xeral.
Más adelante, el lucense llegó a sondear a quien también fue vicerrector de la USC como posible candidato a la alcaldía compostelana y más adelante propuso su nombre para el Consello de Contas, pero fue vetado por el PP. Fracasado este movimiento, lo llamó para pedirle que simultaneara su tarea docente con la redacción de la parte económica del programa electoral del PSdeG.
De esta sintonía entre Leiceaga y Besteiro parte la etiqueta de la que ha tratado de desembarazarse a lo largo de toda su campaña interna: la de preferido de la gestora, el órgano que lidera quien fuera la mano derecha del lucense en el PSdeG tras su dimisión a causa de una decena de imputaciones.
"ALTA CUALIFICACIÓN"
Con estos mimbres en el ámbito académico, con los que nadie pone en duda la "alta cualificación" de este doctor en Economía, y un perfil ideológico que combina la socialdemocracia y el galleguismo, las críticas hacia él se centran en su "falta de carisma" para afrontar una campaña electoral que se prevé muy reñida en el espacio de la izquierda.
Así, aunque algunos señalan que este noiés de nacimiento pero compostelano de residencia no pasaría de ser "un gran conselleiro", su objetivo está puesto en Monte Pío. Para ello, en sus planes está conformar un equipo "renovado" y en su favor juega su fama de "dialogante", que él mismo sintetizó cuando anunció que se presentaba a las primarias: "No seré un candidato contra nadie".
Otra cuestión que le afean algunos socialistas es su entrada en la política a través del BNG, pese a que sólo dos de los candidatos del PSdeG a la Xunta limitaron su militancia a este partido: únicamente Francisco Vázquez, que concurrió en 1981, y Antolín Sánchez Presedo, que lo hizo en 1993, no habían tenido otro carné en el pasado.
BIOGRAFÍA PERSONAL
Casado y con dos hijos, es notable su prestigio en el ámbito académico. Buen deportista, muy aficionado al fútbol y al buceo, el año pasado debutó en la narrativa gallega con 'Agosto de memoria e morte', una novela negra sobre el Santiago de la década de los 70 y la Noia del año 36.
Es, además, un lector empedernido que sus allegados definen como "una persona bastante discreta" y "bastante normal".