Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Zapatero y Berlusconi se comprometen a solucionar los problemas de inmigración

El presidente italiano, Giorgio Napolitano, interviene en la Cumbre de la ONU para la Agricultura y la Alimentación.telecinco.es
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha reunido con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, para intentar salvar las "diferencias" en materia de inmigración. Este encuentro se produce en el marco de la Cumbre Fao y justo cuando Italia ha sacado adelante una norma que hace de la inmigración ilegal un delito. Ambos mandatarios se han comprometido a trabajar juntos en la UE para buscar soluciones a problemas como la inmigración.
La legislación en Europa tiende a endurecerse en materia migratoria. Si hace unas semanas, el Consejo de la UE aprobaba una directiva que permite retener a los inmigrantes ilegales hasta 18 meses, el pasado 21 de mayo Italia daba el visto bueno dentro de las medidas de seguridad del nuevo Ejecutivo de Silvio Berlusconi, que la inmigración ilegal sea considerada delito. De hecho Italia ya ha juzgado a los primeros inmigrantes irregulares mediante el nuevo sistema de juicio rápido.
Francia se suma a esta tendencia. El lunes el ministro del ramo, Brice Hortefeux, anunciaba que la inmigración ilegal ha bajado en el país galo "por primera vez" en una generación. Entre el 1 de mayo de 2007 y el 30 de abril fueron expulsadas 28.778 personas en Francia. Estos datos le sirven al presidente de la República, Nicolás Sarkozy, como argumento para defender el "pacto de inmigración" que pretende proponer durante su presidencia de la UE en el segundo semestre de 2008.
Aprovechando la Cumbre de la Fao organizada en Roma, José Luis Rodríguez Zapatero y Silvio Berlusconi se han reunido y a pesar de las discrepancias públicas de los dos ejecutivos en materia de inmigración, el primer ministro italiano ha dicho que "no hay ninguna, ninguna sombra en  nuestras relaciones". 
Zapatero ha añadido que las "cosas entre España e Italia van bien" y que hay que garantizar que "las relaciones con el Ejecutivo de Berlusconi van a ser, sin duda, positivas".