Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Zapatero avala a Durao Barroso al frente de la CE y destaca su europeísmo

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una de sus intervenciones en la sesión de control al Ejecutivo que se celebra en el Congreso, y en la que se habla, entre otros asuntos, de las críticas del Banco de España al aumento del déficit público. EFEtelecinco.es
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido hoy la candidatura de José Manuel Durao Barroso para que continúe al frente de la Comisión Europea (CE) y ha destacado su europeísmo, porque siempre ha antepuesto los intereses de Europa a los de cualquier país.
Zapatero ha cerrado el debate del pleno del Congreso sobre el último Consejo Europeo, celebrado la semana pasada en Bruselas, donde ha reiterado su apoyo a Durao Barroso.
Sus argumentos son que, según ha podido constatar, en la relación entre la Comisión y el Consejo no se ha sometido a los intereses de ningún país e incluso "normalmente ha mantenido posiciones en favor de la Europa social".
"No parece casual", a su juicio, que los 27 gobiernos de la Unión, "de todos los colores políticos", hayan apostado por Durao Barroso para seguir al frente de la CE.
Además, ha esgrimido las buenas relaciones que ha mantenido con el Gobierno español, con quien ha tenido "un comportamiento muy positivo", y ha asegurado que, en las ocasiones en las que se dirimía algún asunto de interés para España y ha tenido que hacer alguna gestión, la respuesta de Durao Barroso ha sido favorable "en el 90 por ciento" de los casos.
Zapatero también respalda esta candidatura porque pertenece a un país como Portugal que tiene "unos vínculos tan fuertes" con España y cuyo apoyo mutuo forma parte de la tradición en política exterior.
Por eso, ha explicado que en su decisión pesan más esos factores que las orientaciones ideológicas y el hecho de que el actual presidente de la Comisión pertenezca al Partido Popular Europeo.
Y es que el propósito de Zapatero, al igual que el de otros gobiernos socialdemócratas europeos, es trabajar para que el grupo socialista forme un gran consenso con el grupo popular.
A este respecto, ha indicado que, si entra en vigor el Tratado de Lisboa, es "de vital importancia" ese máximo consenso y diálogo, porque la UE afrontará un "proyecto cuasi constituyente" o de renovación constitucional.
El presidente del Gobierno ha abogado asimismo por habilitar mecanismos que incentiven la participación en las elecciones europeas y ha insinuado que durante la Presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, España podría aportar algunas iniciativas en este sentido.
No obstante, ha negado que la alta abstención registrada en los comicios del pasado día 7 pongan en duda la legitimidad ni el apoyo al ideal europeo, aunque sí exige -ha agregado- una nueva forma de lanzar los objetivos europeos y de gestionar la gobernabilidad de la Unión.
Respecto a la Presidencia española, se ha comprometido a asumir personal y directamente la tarea de incorporar propuestas e iniciativas de otras fuerzas y agentes y ha apelado a la corresponsabilidad, a fin de que "sea un éxito para Europa y para España".
Sobre la reforma del sistema financiero, ha avanzado que el Consejo de Ministros del próximo viernes podría aprobar el decreto ley de reestructuración, que se puede abordar "razonablemente" porque el daño en España ha sido menor que en otros países.