Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Zapatero está convencido de que Sarkozy hizo comentarios "positivos" sobre él

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su intervención en la sesión de control al Ejecutivo, el miércoles, en el Congreso. Zapatero ha declarado que piensa que los comentarios sobre él vertidos por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, fueron "positivos". EFEtelecinco.es
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quitó hoy hierro a la polémica suscitada por las declaraciones de Nicolas Sarkozy en las que supuestamente cuestionaba su inteligencia, al mostrarse convencido de que los comentarios que hizo el mandatario galo fueron "positivos".
"Tengo una muy buena relación con Nicolas Sarkoy y sé que todos los comentarios que haya podido hacer sobre mí eran positivos", asegura Zapatero en una entrevista que publicará hoy el vespertino "Le Monde" y que ya ha sido adelantada.
"Este asunto ha creado una cierta polémica pero conozco bien a Nicolas Sarkozy", prosigue Zapatero, antes de precisar que el jefe del Estado francés "siempre ha sido generoso en la relación, y elogioso".
Por lo tanto, "no hay ningún problema" ni necesidad de ninguna explicación, concluye el presidente español, quien podrá abordar esta cuestión cara a cara la próxima semana con Sarkozy, durante su visita oficial a España los próximos lunes y martes.
La polémica surgió la semana pasada, cuando el diario "Libération" publicó una información según la cual Nicolas Sarkozy habría cuestionado la inteligencia de Zapatero en un encuentro informal con un grupo de parlamentarios franceses a los que, según ese diario, llegó a decir que el mandatario español "puede que no sea muy inteligente".
Las reacciones surgieron inmediatamente y hasta el Palacio del Elíseo tuvo que desmentir oficialmente las palabras atribuidas al jefe del Estado galo.