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Un acusado de matar a su mujer declara que ella misma se clavó un cuchillo en la bañera

El cadáver apareció oculto bajo unas ramas en un bosque de Guadarrama situado a 20 kilómetros de donde se cometió el crimen
Manuel Antonio G.A., acusado de matar a su exmujer y ocultar su cadáver en un bosque de Guadarrama, ha asegurado este lunes que la víctima se clavó ella misma en la bañera un cuchillo en el tórax después de que le quitaran la custodia de su hijo y ha manifestado que ese día se encontraba bajo una intoxicación etílica.
Un Jurado Popular de la Audiencia de Madrid ha comenzado a juzgar a Manuel Antonio G.A. por un delito de homicidio y otro de quebrantamiento de medida cautelar. Se enfrenta a 16 años de prisión por el crimen, que se llevó acabo el 25 de julio de 2011.
El 6 de agosto, el cuerpo fue hallado cubierto de ramas en un bosque situado a 20 kilómetros de El Atazar, donde se perpetró el asesinato. El acusado, de 54 años tenía una orden de alejamiento respecto a la fallecida, con quien tenía un hijo de 7 años. En las alegaciones previas, el abogado del procesado ha destacado que tanto su cliente como su exmujer, a la que conoció en un prostíbulo, eran adictos a la cocaína y al alcohol.
Según el letrado, eran incapaces de formar una familia por las circunstancias en las que vivían, lo que habría llevado a la víctima a suicidarse después de que le quitaran la custodia de su hijo de 7 años.
"ESTABA LOCA"
Tras no ratificar su declaración policial al estar "empastillado", el procesado ha relatado que a su esposa le quitaron la custodia del hijo que tenían en común cuando él vivía en casa de su cuñada al estar ya separados y se la dieron a su hermano. "Era buena, pero estaba loca. Le hicieron hasta un exorcismo", ha contado.
Sobre el día de los hechos, ha narrado que esa tarde estuvieron tomando unas cervezas y la mujer decidió llamar a su hijo, quien le dijo que no quería saber nada de ellos porque tenía nuevos padres. Tras ello, regresaron a su domicilio, estando ella bajo los efectos del alcohol.
Ya en la casa, la víctima se encerró en el baño y se produjo ella misma una herida en el tórax, falleciendo a los pocos minutos. "Cuando regresé de dar un paseo, mi perro olió la sangre y se fue directamente al cuarto de baño. Raspó en la puerta. Ella no contestaba. Di una leche a la puerta y me la encontré ensangrentada sentada en la bañera", ha recordado.
Al no haber testigos de lo ocurrido, según ha contado, el hombre se asustó por lo que había hecho y decidió ocultar el cadáver al pensar que podría ser acusado de la muerte de su esposa.
En cambio, la fiscal ha expuesto en su alegato previo que fue el acusado quién le asestó en el baño una puñalada mortal en el tórax, que le afectó a la pleura. Según su postura, el procesado mantuvo el cuerpo sin vida en la bañera durante dos días. Tras ello, cubrió de mantas el cadáver y lo abandonó en un terraplén.
RELATO DE LOS HECHOS
Según el fiscal, en agosto de 2011, en fecha y horas no determinadas, cuando el acusado y su mujer se encontraban en la vivienda de ella en la localidad madrileña de El Atazar, Manuel Antonio se dirigió hacia el baño, donde se encontraba la mujer, y le clavó, con el propósito de causarle la muerte, un arma blanca con un ancho de hoja superior a 24 milímetros. La mujer cayó muerta como consecuencia de la agresión.
Manuel Antonio se deshizo entonces del cadáver abandonándolo en un bosque situado en el punto kilométrico 3.100 de la carretera SG-113, dentro del término municipal de Villalba (Guadalajara), y cubriéndolo con unas ramas para ocultarlo. Además, hizo desaparecer las ropas y los efectos personales de la mujer, así como el arma utilizada.
El cadáver fue finalmente descubierto al indicar el propio acusado el lugar donde lo había abandonado después de que su propio hermano denunciara en la comisaría de Alcobendas que Manuel Antonio le había confesado los hechos.
El acusado fue detenido por estos hechos, ingresando en prisión provisional, situación procesal en la que continúa después de que se prorrogase la medida cautelar privativa de libertad por Auto de 9 de julio de 2013 dictado por el titular del Juzgado de Instrucción nº 1 de Torrelaguna, que fue el órgano judicial que dirigió la investigación.