Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El alcalde de Valencia denuncia un ataque "violento y machista" a las 'reinas magas'

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha denunciado -a través de un mensaje colgado en redes sociales- el ataque "violento, machista e incluso homófobo" que han sufrido diversas personas a raíz de la cabalgata de las 'Reinas Magas' que celebró la semana pasada una sociedad cultural.

"Practican una hipocresía vergonzosa aquellos que se lamentan cuando hay un crimen machista y después ensucian las redes sociales con comentarios que atentan contra la dignidad de la mujeres", ha reprochado el primer edil, que ha defendido que el respeto a las tradiciones pero también a la diversidad "no están reñidos".
En un escrito difundido en su muro de Facebook y que también ha 'tuiteado', Ribó explica: "Los días de fiesta ya han pasado y, precisamente, por respeto a los vecinos y vecinas de la ciudad que no se merecen polémicas estériles, no he querido responder la multitud de mentiras que han ido circulando, de la mano de algunos concejales de la oposición".
En este punto, ironiza al decir que "la gestión del Ayuntamiento debe de ser tremendamente óptima" cuando las críticas que hay que estar contestando tienen el nivel de "'Ribó prohíbe echar caramelos en la cabalgata de Reyes', una falsedad entre tantas".
"USAR LAS ILUSIONES DE LOS NIÑOS COMO ARMA PARTIDISTA"
"La historia de las cabalgatas -prosigue- empezó antes de Navidad, cuando leíamos en la prensa la esperpéntica afirmación según la cual, desde el Ayuntamiento, pensábamos vetar en la Cabalgata de Reyes a San José, entre otras recreaciones bíblicas. Como habréis comprobado todos y todas los que pudierais asistir el día 5 a esa cabalgata, San José estaba, y la Virgen María, y el 'Jesuset', y la Anunciación, y Herodes... ¿Por qué algunos utilizan la mentira para atacar políticamente al alcalde? ¿Por qué usar las ilusiones de los niños y niñas como arma partidista?", se pregunta.
En la misma línea, afirma: "Otra mentira llegó el día que nos dijeron que habíamos eliminado el Belén. De nuevo, falso: de hecho, por primera vez, el Ayuntamiento tiene dos belenes, uno de ellos dentro de la Casa Consistorial. De esta manera, hemos situado el Belén de gran formato en la plaza de la Reina, a los pies de la Catedral, y dentro del Ayuntamiento hemos incorporado un Belén que recoge la tradición belenista valenciana. ¿O están mintiendo las miles de personas que han entrado a visitar este Belén al Ayuntamiento?".
"Después de esto vinieron los caramelos. ¿Cómo voy a prohibir que haya caramelos en la cabalgata de Reyes? La próxima mentira será que hago el puchero de Navidad sin napicol! Las miles de personas que estuvisteis en la cabalgata comprobasteis con vuestros propios ojos que sí había caramelos y, además, por primera vez, aptos para celiacos, porque nadie se quedo sin endulzar el momento".
Pero para el alcalde, "lo peor ha sido el ataque violento, machista, e, incluso, homófobo, que hemos sufrido varias personas a raíz de la cabalgata de las Magas de Enero, sobre todo las tres protagonistas. Se trata de una cabalgata que no ha organizado el Ayuntamiento, sino una entidad ciudadana --la Sociedad Coral El Micalet. En este sentido, tal y como hice cuando recibí como alcalde a los grupos cristianos de Taizé, recibí también esta cabalgata, porque soy el alcalde de todos y todas, y cuando hay una convocatoria importante, también tengo que estar para todos y todas".
Como ya hicieran desde su equipo, el alcalde subraya que "los tiempos del sectarismo y la censura han pasado". "A los concejales de la oposición hay unos actos que los pueden gustar más, y otros que los pueden gustar menos, pero no porque no los guste una convocatoria determinada de la sociedad civil, este equipo de gobierno lo tiene que vetar".
Ribó avisa de que "ese autoritarismo, afortunadamente, no funciona con este equipo de gobierno" y acusa de practicar una "hipocresía vergonzosa a aquellos que se lamentan de boquilla cuando hay un crimen machista pero después ensucian las redes sociales con comentarios que atentan contra la dignidad de las mujeres, con palabras que pretenden ser hirientes, pero que nos reafirman en la necesidad de llevar a cabo políticas de igualdad desde las instituciones locales". "Justamente, los que hacen esto son los mismos a quienes no les gusta nada ver pasear por Valencia los valores de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad".
Joan Ribó

El primer edil acaba con una reflexión: "El equipo de gobierno que encabezo está abierto a la crítica, por supuesto que sí, pero es muy sintomático que algunas personas en la oposición no hagan ninguna crítica a la gestión, sino que se dediquen a esparcir mentiras en los medios, que tienen el deber de contrastar cualquier información. Y digo algunas personas de la oposición porque otras, en voz queda, se me acercan a decirme que no entienden el que está pasando".
"¿Recordáis cuando se dijo que íbamos a quitar las cruces de los cementerios? Toda aquella persona que haya visitado un cementerio habrá comprobado que las cruces y los símbolos religiosos continúan donde estaban. Tenemos que respetar nuestras fiestas y tradiciones, y al mismo tiempo respetar la diversidad, porque una cosa no está reñida con la otra: es mi deber como gobernante hacerlo, y así continuaré haciéndolo, a pesar de que otros quieran entretenerse con la difamación, la mentira o la agresión verbal irresponsable. A esas personas solo les lanzo un mensaje: intentemos construir entre todos y todas, y tengamos la fiesta en paz".
Acerca de la polémica desatada por la cabalgata de las reinas también se ha pronunciado en su blog Rosa Roig, la mujer que representaba el papel de Igualdad. "La consigna inicial 'son gordas', 'son ridículas', ha pasado por un 'son brujas', que esperemos que no acabe con un grito: 'quemadlas'. Pero se ha convertido en el clamor único, en el insulto: 'son putas' con el cual quieren inventar una nueva verdad, basada en un escarnio. Cansadas estamos de operaciones como esta, que ya le hemos visto practicar en más ocasiones a la derecha", asevera.