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El arzobispo de Valencia reclama al estado "un mejor cuidado de la libertad religiosa"

Este domingo de Pentecostés continúa la guerra dialéctica entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal. El cardenal arzobispo de Valencia Agustín García-Gasco ha reclamado al Estado "un mejor cuidado de la libertad religiosa" en la Missa d'Infants en Valencia
Este domingo García-Gasco ha asegurado que los católicos no quieren "privilegios" y que "sólo" piden "libertad y respeto". Abogando por una "libertad efectiva de los padres para elegir la educación que desean para sus hijos", el arzobispo ha advertido que "todo intento del Estado de invadir los ámbitos soberanos de la familia sólo encontrará la legítima resistencia de las familias".
Los roces entre Gobierno e Iglesia despertaron el pasado viernes cuando la vicepresidenta, María Teresa Fenández De la Vega, anunciaba tras el Consejo de Ministros la reforma de las Ley de Libertad Religiosa para avanzar en la "laicidad" del Estado. De la Vega explicó que la sociedad de hoy en día es "más diversa y plural" que la de 1980, año en el que se aprobó la ley.
Por su parte los obispos, creen que la sociedad tiene una "visión deformada de la Iglesia". En un mensaje de la Comisión Episcopal acusaron a los medios de comunicación del desarrollo de una sociedad cada vez más secular por las "presentaciones parciales, sesgadas y distorsionadas" que ofrecen de la Iglesia.
Aunque también los obispos reconocían su parte de responsabilidad. Tras "los sucesivos procesos de secularización que está padeciendo la sociedad española", la Comisión Episcopal admite que "tal vez no hemos prestado la suficiente atención y dedicación a la formación de los bautizados".