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El atentado de ETA con coche bomba en Calahorra

Es la primera vez que las imágenes de los etarras colocando el coche bomba empleado en el atentado en Calahorra el pasado mes de marzo ven la luz. Gracias a ellas, la policía pudo identificar rápidamente a los etarras.
Los terroristas aparcan un honda civic, robado tan sólo unas horas antes, frente al cuartel de la Guardia Civil. Por la imagen no se puede apreciar la identidad de los terroristas, pero hay pistas. El conductor del vehículo mide cerca de un metro noventa. Lo corroboran los análisis de las imágenes y varios testigos, que apuntan a que se trata de Jurdan Martitegi.
La voz, muy peculiar, de su compañero ayuda a identificarlo. Se trata de Arkaitz Goikoetxea. Él media hora antes de la explosión ha advertido por teléfono a los bomberos y a la Dya de lo que iba a ocurrir.
Martitegi y Goikoetxea siguen a rajatabla los manuales de ETA. Colocan en el maletero dos ollas industriales, las cargan de amonal, las ceban y ponen los conos metálicos que marcan la dirección del explosivo.
Los terroristas, según las conclusiones a las que llegan las Fuerzas de la Lucha Antiterrorista, cometen un error. Aunque su objetivo era el cuartel de Calahorra, gran parte de los daños se los llevan las casas de enfrente. Por las prisas aparcan el coche en sentido contrario al que pretendían y la onda expansiva va directamente a las viviendas.