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Los ciudadanos eligen mañana a 208 de los 266 senadores, fundamentales para reformar o no la Constitución

Los ciudadanos elegirán en las elecciones generales de este domingo a 208 de los 266 miembros del Senado, una Cámara cuya existencia ha pasado de ser cuestionada por varios de los partidos que concurren a los comicios a convertirse en fundamental en el debate político, ya que para poder abordar cualquier reforma de la Constitución se necesita obtener la luz verde de la mayoría del Senado.
Esa mayoría, marcada en 134 senadores, es fundamental además para poder suspender una autonomía o para vetar el techo de gasto. Así pues, alzarse con el control de esta Cámara resulta clave para los partidos, especialmente en estos momentos en los que se ha avivado el debate soberanista catalán y las encuestas no contemplan una mayoría absoluta en el Congreso.
Los ciudadanos eligen directamente en las urnas a una parte de los senadores, 208 de los 266 que componen la Cámara Alta; los otros 58 los designan los parlamentos autonómicos. En las pasadas elecciones, el PP superó de manera holgada la mayoría absoluta del Senado al conseguir 123 senadores de los que estaban en liza, y sumados a sus 21 representantes autonómicos alcanzó los 144.
PSOE Y PODEMOS, LEJOS DEL PP
Muy por debajo quedó el PSOE, con un total de 67 parlamentarios y detrás emergió Podemos, que sacó nueve escaños en las urnas y que que, unidos a los de sus confluencias catalana, gallega y valenciana y a los representantes de designación autonómica logró constituir un tercer grupo parlamentario con un tamaño hasta entonces desconocido, con 23 senadores.
Por contra Ciudadanos, que se alzó como cuarta fuerza en el Congreso, se quedó sin embargo sin representación en el Senado, aunque sí contaba con tres senadores designados por parlamentos autonómicos.
Ante la repetición de elecciones por la incapacidad de los partidos para formar gobierno, Podemos propuso al PSOE concurrir juntos en junio al Senado para así poder contrarrestar la mayoría 'popular' en un número notable de provincias.
De hecho, según los cálculos realizados por Europa Press, si PSOE-Podemos-IU hubieran ido juntos en diciembre en la Comunidad Valenciana, Aragón y las Islas Baleares, habrían superado al PP en esas regiones aumentando en una quincena su número de escaños.
LISTAS ABIERTAS
La conformación de una única candidatura conjunta 'de izquierdas' podría haber paliado los efectos del peculiar sistema de elección del Senado que, al ser de listas abiertas, beneficia claramente a los partidos mayoritarios. Y es que, aunque en la Cámara Alta se usa el sistema de listas abiertas y el elector puede marcar nombres de distintos partidos, lo cierto es que los votantes tienden a elegir a candidatos de la misma formación.
Además, todas las provincias de la península, con independencia de su población eligen el mismo número de senadores, cuatro, y con este sistema el partido ganador, aunque saque un voto más que el segundo, se lleva tres senadores dejando sólo uno al siguiente.
Al no prosperar la alianza de Podemos y PSOE, ambas candidaturas rivalizarán ahora por la segunda plaza en muchas provincias y eso puede alterar los resultados que hubo en diciembre.
DEL CIERRE A LA REFORMA
Durante los últimos meses se han apaciguado las ansias de cerrar la Cámara que al principio mostraban algunos partidos. Aunque se presentaron a los anteriores comicios con la intención declarada de cerrar el Senado o de transformarla en una institución radicalmente distinta, el debate político sobre la utilidad del Senado ha pasado a un segundo plano.
Ante esta nueva cita electoral, los partidos reivindican la existencia de esta Cámara conscientes de que es una institución necesaria para poder afrontar el proceso soberanista de Cataluña y poder dar una "solución" a ese conflicto político a partir de una reforma constitucional, entre otros asuntos.