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La condecoración 'estrella' de España para las relaciones internacionales cumple dos siglos de existencia

La condecoración diplomática por excelencia de España, la Real Orden de Isabel la Católica, ha cumplido dos siglos de existencia y para celebrarlo el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre han organizado la exposición 'A la lealtad acrisolada'.
Inaugurada este martes por el jefe de la diplomacia en funciones, José Manuel García-Margallo, en el Palacio de Santa Cruz, la muestra recoge una selección de retratos, diplomas, condecoraciones, mantos, documentos, y medallas, entre otros objetos, relacionados con la historia de la orden.
Fue el rey Fernando VII quien creó la Orden de Isabel la Católica en 1815 con el fin de premiar la lealtad a España y los méritos de ciudadanos españoles y extranjeros especialmente en favor del mantenimiento de la América española, en pleno proceso por entonces de lucha por su independencia.
Fue la primera orden, como ha recordado el ministro, que empezó a premiar a "todo aquel que lo mereciera", sin atender a su razón social.
En la actualidad tiene por objeto (según se expresa en su Reglamento) premiar los comportamientos extraordinarios de carácter civil realizados por personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la Nación o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la Nación española con el resto de la Comunidad Internacional.
Desde 1815 y hasta la actualidad, ha distinguido a más de 71.000 beneficiarios, tanto personalidades españolas como extranjeras. Entre ellos, militares como Espartero, políticos como Adolfo Suárez, Felipe González o François Mitterrand, así como pintores como Joan Miró o escritores como Camilo José Cela, por citar algunos ejemplos.
Una de las últimas personalidades en ingresar en la Orden ha sido la nueva ministra argentina de Exteriores, Susana Malcorra, a quien el Gobierno español ha decidido condecorar con la Gran Cruz de la Orden
El Rey ejerce el cargo de Gran Maestre de la Orden; el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, como Gran Canciller de la misma, es quien eleva al Consejo de Ministros las propuestas de concesión de los grados superiores de la Orden, que se otorgan por Real Decreto.
El Gobierno destaca que a lo largo de estos dos últimos siglos, la orden ha alcanzado un "reconocido prestigio nacional e internacional". Por el número de concesiones, se considera en la actualidad la primera condecoración civil del Estado en el ámbito de las relaciones internacionales.
Para celebrar su bicentenario, la Real Casa de la Moneda ha acuñado una medalla conmemorativa del aniversario. Correos, por su parte, ha celebrado el centenario con una emisión filatélica y el Boletín Oficial del Estado con la publicación de una esmerada obra monográfica sobre la historia de la Orden. La exposición permanecerá abierta del 20 de enero al 28 de febrero.