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El cuarto del control de cámaras del Madrid Arena estaba vacío en el momento de la avalancha

Un avance del informe de la Policía Nacional sobre el aforo concluye que se vendieron en total 22.000 entradas
El cuarto del control de las cámaras de videovigilancia instaladas en el pabellón Madrid Arena estaba vacío en el momento en el que se produjo la avalancha que acabó con la vida de cinco jóvenes que asistían a la fiesta organizada por Diviertt en Madrid la madrugada del 1 de noviembre de 2012, dado que el encargado de vigilarlas estaba paseando por el recinto.
Así se desprende de la declaración realizada este viernes como imputado de Roberto M.G., empleado de la empresa Seguriber. Tras concluir la comparecencia, el magistrado ha avanzado a los abogados el informe de la Policía Nacional que se presentará después de Semana Santa sobre el resultado final de entradas vendidas por Diviertt, cuya cifra se sitúa en los 22.00 tickets y que vendría a triplicar el aforo permitido.
Sobre la declaración del último imputado en la causa, se ha tratado de la segunda ocasión que desfila ante el juez Eduardo López Palop. La primera lo hizo como testigo y afirmó que en ningún momento abandonó su puesto de trabajo, pero las cámaras le captaron que estuvo ausente durante una hora y trece minutos.
Roberto ha defendido en los pasillos de los juzgados que si abandonó en algún momento su puesto, algún compañero le relevó. Sin embargo, los abogados de las acusaciones particulares creen que miente en esta afirmación.
El abogado Abdón Núñez ha señalado que las cámaras le graban a él y a las otras personas que supuestamente le debían relevar. "Él dice que no se acuerda donde estaba, pero las cámaras le graban en cota 5 -la planta intermedia- y en cota 11 -la planta de arriba-", ha señalado.
"El cuarto de cámaras estaba abandonado", ha aseverado el letrado, quien se plantea solicitar que se deduzca testimonio contra este imputado por mentir cuando compareció en calidad de testigo. De igual modo, la letrada Mª José Siñeriz ha señalado que se trata "del cazador cazado". "Le pillan las propias cámaras que é debía controlar", ha dicho.
También en los pasillos, Roberto ha señalado que a su juicio el sistema de videovigilancia era primitiva, ya que estaba compuesto por dos pantallas de 14 pulgadas con pestañas. Frente a ello, Núñez ha asegurado que en las pantallas se podían ver a la vez todas las cámaras.
Sobre las cámaras, el abogado de Seguriber, Alfonso Coronel de Palma, ha presentado un informe pericial sobre su funcionamiento y que concluye que "el sistema funciona correctamente". El próximo 22 de abril, el autor del informe comparecerá para ratificar el mismo.
Fuentes próximas al juzgado han indicado que el magistrado repasará durante la Semana Santa el contenido de la declaración de las veintiséis personas imputadas de cara a concretar las acusaciones y dictar el auto de transformación, que supone la conclusión de la investigación penal.