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Unas cuantas claves de las elecciones vascas

  • PNV, defensa de su Gobierno
  • El respeto a las mayorías
  • La izquierda radical D3M
  • ETA
  • El PNV va a defender a ultranza el derecho a gobernar del partido más votado. Este derecho choca con dos realidades: la diputación de Gipuzkoa donde el PSE  que el partido más votado y esta en manos del PNV y la diputación de Alava donde el PNV fue la tercera fuerza más votada y ostenta la diputación.
    Con el respaldo del PP, Patxi Lopez será Lehendakari. Un pacto contra natura que el PNV se encargará de explotar al máximo. Sin embargo la historia se pone también en este caso en su contra. En 1998 el PNV consiguió la lehendakaritza con los apoyos de Euskal Herritarrok, en 2005 lo consiguió con los votos de EHAK.
    Si se aplicara la ley D'Hont, contabilizando todos los votos nulos como si fueran de D3M, a esta formación le hubieran correspondido 7 escaños. Los mismos que EH hace ocho años y dos menos que PCTV en la anterior legislatura. Pierden apoyos pero mantienen una masa social entorno a 100.000 votos.
    Aralar, una fuerza en alza, es vista por el entorno de Batasuna como unos traidores. ETA ha defendido el voto nulo y no la abstención, el objetivo: medirse con Aralar y contar las propias fuerzas. Haber defendido la abstención permitía un control mucho más fuerte, ya que el voto nulo permitía a los simpatizantes a acudir a votar y se les daba libertad para utilizar la papeleta ilegalizada o la de cualquier otra formación. Una campaña con atentados duros podría haber propiciado una importante fuga de apoyos a Aralar. No les ha salido del todo mal: las cien mil papeletas nulas supone un resultado superior al voto sumado de EA y Aralar, las dos formaciones que han intentado granjearse el apoyo de la izquierda radical.