El día de los muertos vivientes
Partit dels Socialistes de Catalunya
Algunas han sido fosas comunes. El PSC es el mejor ejemplo. Hay que mirar muy abajo, a la lista de vocales de la nueva ejecutiva, para encontrar algún representante. Poco, poquísimo para una de las patas, de los pilares del socialismo español. No sería de extrañar que vuelvan a atronar los tambores que piden un grupo catalán en el Parlamento.
José María Barreda
Con la derrota de Chacón, José María Barreda acaba de caer por el precipicio. Segunda derrota en 8 meses. Las dos por muy poco. Pero a un precio muy alto. Emiliano García-Page, alcalde de Toledo, será el nuevo valor a patrocinar en Castilla-La Mancha. Camino expedito. Su entrada en la ejecutiva así lo corrobora.
Leire Pajín
De ser pieza clave en el partido, la dama de hierro de Ferraz, a la nada más absoluta. Consiguió el apoyo de la mayoría de la federación valenciana frente a su antiguo apadrinado, Jorge Alarte. Más lío si cabe a un territorio especialmente convulso para el PSOE, donde hace muchos años que ni levanta cabeza ni hay ‘gürtel’ que le sujete los pantalones.
Juan Fernando López Aguilar
El canario se volcó con Carme desde el minuto uno. No sería el primer isleño con fama de gafe. Pero desde que no pudo formar gobierno pese a ganar con amplia mayoría allá por 2007, lo suyo ha sido una pendiente pronunciada. Europa es su flotador, pero la actual vicesecretaria general, Elena Valenciano, sigue manteniendo sus contactos en Bruselas.
Ellos coparían el podio de los descastados en estos juegos políticos. Los diplomas honoríficos, para Miguel Ángel Moratinos, Francisco Caamaño y Pedro Zerolo. Otros, como Roberto Jiménez (Navarra) o Tomás Gómez (Madrid) tendrán que aplicarse mucho para que no acaben esparciendo sus cenizas.
La pira, también preparada en Andalucía. Inquisición o aquelarre, se verá el 25 de marzo. En la hermandad de José Antonio Griñán deberían ir ya colocándose el capirote. Quién sabe si la procesión y la penitencia terminan en domingo de Gloria. Hasta por esas lo dudo.
De José Luis Rodríguez Zapatero no se puede decir que pierda, pero lo cierto es que no gana. La mayor parte de los suyos se había volcado con Carme. Aunque en esta ruleta de poder interno también tenía colocadas fichas en la otra lista. Esa neutralidad medida para que siga siendo la Historia la única que pueda juzgarle.