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El acusado de vender entradas falsas en el Mundial de Sudáfrica: "Me estafaron y mi preocupación es devolver el dinero"

Dice que fue engañado por una empresa noruega, "por recomendación de la FIFA" y tras contactar con la Federación Española
Pablo Casanova Freije, juzgado este miércoles por vender entradas falsas a al menos 67 personas para asistir a la final del Mundial de fútbol que ganó España en 2010 en Sudáfrica, ha sostenido en la Audiencia Nacional que él es una víctima más de un fraude. "No sabía que me iban a estafar", ha dicho a preguntas del fiscal, que pide para él ocho años de prisión, a lo que ha añadido: "Mi gran preocupación ha sido devolver el dinero".
"He garantizado la devolución a en torno 140 personas a día de hoy", ha explicado Casanova Freije, que ha denunciado a la empresa noruega Euroteam Travel As, una mercantil investigada en este país por una estafa en la venta de entradas de espectáculos y que tiene a su máximo representante en paradero desconocido. "He mostrado desde el primer momento colaboración", ha insistido.
Según el escrito de acusación del fiscal, el 10 de julio de 2010 -un día antes de la final-- el acusado, administrador de una agencia de viajes en Las Rozas (Madrid), se reunió en un hotel de la capital con el representante de la empresa noruega y firmó con él un supuesto contrato de venta de 200 entradas por un precio de 220.000 dólares, entregando 46.895 euros correspondientes con la adquisición de un paquete de 46 entradas falsas.
"Al tacto yo no vi nada raro en las entradas", ha dicho Pablo Casanova, que ha señalado que los tickets los entregó el mismo día del partido a las puertas del estadio, "como es habitual" en este tipo de eventos. El Ministerio Público solicita para el acusado el pago de una multa de 4.800 euros y que indemnice a los 67 afectados que lo han denunciado -en la mayoría de los casos con 7.495 euros-- por los delitos continuados de estafa y falsificación en documento mercantil.
El relato de los afectados que han testificado ante la Sección Tercera de la Sala de lo Penal, presidida por Alfonso Guevara, ha sido diametralmente opuesta a la de Casanova, que en su defensa ha sostenido que llegó a comprar entradas en la reventa para ayudar a sus clientes. Las entradas que resultaron ser falsas carecían de enumeración y, en algunos casos, sólo tenían el logotipo de la cadena de restauración McDonald's.
"A voces le dijimos que dónde estaban las entradas", ha relatado uno de los afectados, que ha comentado que el acusado no decía nada ante aquel "tumulto" de gente protestando. "Se metió detrás de los antidisturbios y ya no apareció más", han especificado. "Nos toreó en todo momento", ha añadido otro perjudicado por esta estafa y que, en su caso, logró acceder al estadio en el minuto 70 de la final entre España y Holanda.
MEDIACIÓN DE LA FIFA
Casanova ha asegurado que contactó con la noruega Euroteam Travel As "por recomendación de la FIFA" y después de contactar con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), el organismo que ostenta la representación de la selección de fútbol. "Después se ha sabido que Euroteam y la FIFA tenían una relación comercial", ha subrayado el acusado, insistiendo en su estrategia de defensa de presentarse como un estafado más.
Según el fiscal, el acusado, que era administrador de la agencia de viajes Yuturne Asociados 21 y operaba en el mercado con el nombre de Kangaroo Viajes, ideó sacar a la venta unos paquetes en los que ofrecía el viaje a Johannesburgo y la entrada para el partido de fútbol por un precio de 2.495 euros por persona.
Casanova ofertó el paquete, que incluía el vuelo, el traslado del aeropuerto al centro de la ciudad o las inmediaciones del estadio y la entrada para presenciar el encuentro, a los clientes de su agencia y también a otras agencias de viajes minoristas, personadas como perjudicadas en el proceso. Sin embargo, Casanova no disponía de dinero para adquirir las entradas ni para fletar el avión, según la acusación.
CONTRATO DEL VUELO
Para lograr una credibilidad "total", el fiscal sostiene que Casanova contactó con Worldwide Charters International, dedicada al alquiler de vuelos charter, y concertó un contrato para fletar un avión por 575.000 euros. Esta empresa le exigió el pago del precio por adelantado, lo que llevó al acusado a simular dos transferencias internacionales por importe de 438.500 y 136.900 euros, alterando la pantalla de la web de su banco para que constara como "confirmada" la transferencia internacional.
"No reconozco esos pantallazos", ha comentado a este respecto el acusado, "ni los conozco ni tengo nada que ver con ellos". Finalmente, Pullmantur fletó el avión a Sudáfricacon 255 pasajeros, no siendo pagado por Casanova el coste que ascendía a 349.708 euros. En Johannesburgo, recibieron solo 46 entradas falsas, por lo que no pudieron acceder al recinto. Tras terminar el partido, que la mayoría no presenció, fueron trasladados nuevamente al aeropuerto y, desde allí, a Madrid.
Al ser preguntado sobre las garantías que ofreció a Pullmantur para fletar el avión, Casanova ha respondido que dio las referencias que tenían de él tanto la FIFA como el operador del organismo internacional y máximo responsable de la celebración de los mundiales. "Parece que las referencias no son malas del todo", ha enfatizado.