Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La fiscal acusa de mentir a dos etarras que exculpan a un compañero de atentar contra la Guardia Civil

La fiscal mantiene los 35 años y un mes de cárcel para Javier Arruabarrena por querer matar a dos agentes en Bilbao
La fiscal de la Audiencia Nacional Rosana Lledó ha mantenido su petición de 35 años y un mes de cárcel por dos intentos de asesinatos para Javier Arruabarrena, a quien acusa de ser el quinto participante del 'comando Vizcaya'. Dos miembros del comando, que han declarado como testigos, le han exculpado durante el juicio y la representante del Ministerio Público les ha acusado de "faltar a la verdad".
La Audiencia Nacional ha juzgado este jueves a Arruabarrena por intentar hacer estallar un coche bomba al paso de un vehículo de la Guardia Civil el 3 de enero de 2000 en el barrio de San Adrián de Bilbao, un atentado que quedó frustrado al cambiar el convoy ese día su ruta habitual. La acción fue ordenada por la banda tras decidir en el verano de 1999 romper la tregua vigente hasta esa fecha.
En el juicio han declarado en calidad de testigos otros etarras, ya juzgados por estos hechos, que participaron en esta acción terrorista del 'comando Vizcaya', como es el caso de Jon Urretavizcaya. Otro de los miembros de ETA que ha respondido a las preguntas de la fiscal ha sido Guillermo Merino, uno de los encargados -junto al fallecido Patxi Rementería-- de custodiar el coche cargado de explosivos para hacerlo estallar con un mando a distancia al paso del convoy de la Guardia Civil, según el escrito provisional del Ministerio Público.
Tanto Jon Urretavizcaya como Guillermo Merino han negado la participación de Arruabarrena en estos hechos, alineándose con la declaración del acusado, que ha sostenido que no pertenecía a ETA y que tampoco conocía los planes que llevaron a cabo el 'comando Vizcaya' hace 16 años.
Asimismo, ha negado que participara en el robo de un Ford Fiesta en Eibar apuntando con una pistola a su conductor, un coche que la Fiscalía asegura que fue usado para hacerlo para transportar los 25 kilos de dinamita 'Tytadyn' que, posteriormente, fue alojada en otro coche robado en Galdácano, y utilizado en el atentado que debía producirse en Bilbao.
La fiscal ha pedido que se condene a Arruabarrena teniendo en cuenta que los dos etarras, Jon Urretavizcaya y Guillermo Merino, "han faltado a la verdad" este jueves. "Solo dicen que no quieren declarar, lo que no invalida sus declaraciones anteriores ante sede policial", ha sostenido. Para la defensa, esto último refleja que "no existe ni una sola prueba" que inculpe al acusado, recordando que el derecho a no declarar está blindado constitucionalmente.
QUEJAS DEL JUEZ GUEVARA
El presidente de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal, Alfonso Guevara, ha interpelado directamente al acusado sobre su huida desde el País Vasco a Francia, donde fue detenido en junio de 2009 siendo entonces acusado de formar parte del aparato de información de ETA. "¿Cuándo pasó a Francia?", ha preguntado al juez, a lo que Arruabarrena, al final de su turno de palabra, eludió contestar.
Alfonso Guevara también ha reconducido el interrogatorio en varias ocasiones. A Guillermo Merino, concretamente, le ha reprendido por su actitud en la sala: "Saca las manos del bolsillo y responda, ¿sí o no?". Con la declaración de los numerosos testigos protegidos ha llegado otro de los momentos en los que el juez ha deslizado una queja. "A mí me ven porque publican en internet mi nombre y domicilio", ha dicho en referencia a la ausencia de señal interna para proteger el anonimato de estas personas. "Y yo tengo que proteger a todo el mundo, no lo entiendo", ha espetado.