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Los etarras volvieron al lugar del robo del vehículo para eliminar las huellas

Según las primeras investigaciones, los autores del atentado llegaron en un coche al Alto de Itziar, situado a unos 25 kilómetros de Azpeitia, donde se apoderaron de otro vehículo, robándolo a su ocupante.

El conductor de este coche fue atado a un árbol y abandonado en el lugar. Dos de los terroristas se desplazaron a la localidad guipuzcoana para cometer el crimen. El tercero se quedó vigilando al propietario del Alfa Romeo.
Dos disparos mortales

El autor del atentado realizó varios disparos, dos de los cuales impactaron en la cabeza y en el pecho de la víctima, que intentó ser reanimada en el lugar de los hechos por los servicios sanitarios, sin éxito.

Otro activista de la banda armada le esperaba en el coche en el que huyeron. El empresario, muy conocido en el pueblo, no llevaba escolta y solía realizar el mismo recorrido todos los días.

Una vez tiroteado Uría, los autores del atentado regresaron al Alto de Itziar y prendieron fuego al coche para borrar las huellas. Después, huyeron en el primer vehículo.

El conductor del coche sustraído, que se encuentra en buen estado de salud, logró quitarse las ataduras y avisar a su madre, la propietaria del coche, que ha denunciado los hechos a la Ertzaintza. RSO