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Las excavaciones del Congreso despiertan interés por el pasado de la Cámara

Este martes encontraron restos humanos en los sótanos del Congreso. Video: Informativos Telecinco.telecinco.es
El hallazgo de restos humanos en los sótanos del Congreso durante unas obras ha despertado expectación en la Cámara y cierto interés por la historia del edificio, ya que la principal sospecha es que procedan del osario del convento de finales del XVI sobre el cual se construyó el Palacio de las Cortes.
Los trabajos para acondicionar los subterráneos del Congreso de los Diputados comenzaron a finales de la pasada legislatura y han permitido descubrir un conjunto de espacios y galerías que conforman los cimientos de la actual sede del Parlamento, que data de 1850.
Para rehabilitar la zona, los obreros han tenido que excavar con el fin de descubrir la estructura original del subsuelo del Palacio de las Cortes; ha sido en una de estas operaciones, en el acceso a una galería, donde ayer toparon con los restos, muy antiguos.
Se trata de tres cráneos y algunos huesos más de tres personas adultas, pero la impresión generalizada en los responsables de las obras es de que allí puede haber más osamentas humanas, según han explicado hoy a Efe fuentes de la Cámara Baja.
Las labores de desescombro se paralizaron y se avisó a un equipo de la Policía Científica y a la juez de guardia, que tras consultar la opinión de una forense desplazada expresamente al Congreso ordenó trasladar los restos al Instituto Anatómico Forense.
Siguiendo el protocolo de actuación reservado para estos casos, los expertos de la Policía Científica acudieron al lugar para recopilar cualquier indicio que pueda aportar luz sobre el origen y antigüedad del hallazgo.
El análisis forense de los cráneos recuperados se llevará a cabo en el Instituto Anatómico Forense, tarea que según fuentes policiales todavía llevará algún tiempo.
Gracias al descubrimiento, muchos trabajadores del Parlamento se han enterado de la dimensión de las obras que se llevan a cabo, de forma más o menos discreta, en el edificio, ya que la puerta de acceso a los sótanos está ubicada en una calle lateral.
Por esa pequeña puerta se extraen los escombros y se introduce el material de obra; esta mañana ha sido fotografiada y captada por los camarógrafos, a falta de imágenes de los sótanos en obras, a los que no está permitido el acceso de periodistas ni reporteros gráficos.
Las labores de rehabilitación continúan, aunque no en la parte donde se produjo el hallazgo, a la espera de lo que decida la autoridad judicial.
Aunque la actividad en el Congreso es hoy escasa -no habrá pleno hasta la semana próxima- en sus pasillos y en la cafetería se han repetido por parte de diputados, funcionarios e informadores los comentarios sobre los famosos huesos, bromas y chistes incluidos.
Más allá de las chanzas, la convicción generalizada apunta al cementerio del Convento del Espíritu Santo, de los Padres Clérigos Menores, fundado en 1594 por el beato Francisco Caraciolo y el padre José Imperato.
El edificio, cuya factura puede apreciarse en algunos grabados antiguos, tenía una iglesia con planta de cruz latina, y su fachada principal estaba flanqueada por dos torreones.
En 1823 el convento fue destruido por un incendio y permaneció vacío hasta que en 1834 la regente María Cristina ordenó rehabilitar su iglesia para acoger la reunión de las Cortes Generales.
Así, fue sometido a reforma y en la fachada se construyó un nuevo pórtico, pero en 1837 las Cortes Constituyentes decidieron construir una nueva sede parlamentaria, acometida a partir de 1842.
El arquitecto Narciso Pascual fue el encargado de acometer la tarea; la Reina Isabel II puso la primera piedra del nuevo palacio en 1843 y el edificio fue inaugurado en octubre de 1850.