Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una exconsejera pidió un informe que concluyó que Arpegio servía para hacer "favores" y Granados era su "jefe"

La exconsejera de Medio Ambiente y Ordenación de la Comunidad de Madrid Beatriz Elorriaga pidió a la abogada Elisa de la Nuez un informe sobre la Fundación Arpegio que concluyó que esta entidad servía para hacer "favores" con dinero público y en la que daba la impresión que el antiguo consejero de Presidencia Francisco Granados, al que se referían como "el jefe" y que presidía su patronato, tenía el "dominio de la decisión".
Elorriaga, que abandonó la Consejería en junio de 2008 para ser designada senadora de la Asamblea de Madrid, contrató a la abogada Elisa de la Nuez en 2008 para que investigara cómo funcionaba la Fundación Arpegio, que pasó de depender de Presidencia a Urbanismo y donde la exgerente, Carmen Plata, era una persona de la "confianza" de Granados.
"Me daba la sensación de que ella seguía preocupada porque ella no controlaba la Fundación. Mi impresión es que seguía siendo una decisión de Granados, aunque había otra consejera y estaba un poco para vestir el muñeco", explicó De la Nuez en la declaración que prestó como testigo el pasado 23 de febrero ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en el marco del 'caso Púnica'.
La testigo recordó que Carmen Plata hablaba de Granados como "el jefe" y que se usaba para "hacer favores" con "dinero público", aprovechando que la Fundación Arpegio no tenía ningún procedimiento para decidir sus proyectos y beneficiarios, al tiempo que su objeto era "muy amplio". "Podía dedicarse a cualquier cosa", ha añadido.
De la Nuez, que envió su análisis a Elorriaga el 21 de abril de 2008, vio "llamativo" que una Fundación que gestionaba cerca de 8 millones de euros no tenía "ningún equipo técnico ni equipo de profesionales", tan solo una directora general contratada por la sociedad matriz, Arpegio, dos o tres secretarias, una asesoría fiscal y otra jurídica, que llevaba el exdiputado del PP Pedro Gómez de la Serna.
Tras indicar que Gómez de la Serna participó en alguna de las reuniones que ella mantuvo para pedir información sobre la Fundación Arpegio, la compareciente insistió en que "no había criterios, ni procedimientos ni reglas".
De la Nuez ya puso de relieve a principios de mayo sus conclusiones en la comisión de investigación sobre corrupción política creada por la Asamblea de Madrid.