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Una exdirectora valenciana recibió el aviso de que tuviera "cuidado" para que no le "colaran" un expediente con pisos

Afirma que Blasco "nunca" le preguntó por ninguna ONG y que dimitió por "discrepancias" técnicas y políticas en el Consejo
Pilar Collado, exdirectora de Cooperación al Desarrollo en la extinta Consejería valenciana de Solidaridad, ha afirmado que en la etapa en la que estuvo en este departamento, desde septiembre de 2008 a abril de 2010, no tuvo conocimiento formal de los expedientes de la Fundación Cyes --entidad que recibió 1,6 millones de euros para dos proyectos en Nicaragua, de los que solo llegaron 43.000 euros a su destino, puesto que el resto se destinó a la compra de inmuebles--, aunque sí "informal", ya que una de las entonces era jefa de servicio Amparo Ortiz le dijo que tuviera "cuidado" para que no le "colaran" este expediente, para que no le cayera "un marrón".
Collado se ha pronunciado en estos términos en su declaración, en calidad de testigo, en el juicio por la primera pieza del 'caso Cooperación', en la que se investigan presuntas irregularidades en la concesión de subvenciones por parte de la conselleria a la Fundación Cyes en el año 2008, y en la que hay nueve acusados, entre ellos el exconseller y diputado No Adscrito en las Corts, Rafael Blasco.
La testigo, que ocupa un cargo de directora general en Bienestar Social y es mujer del ex secretario general del PPCV Antonio Clemente, ha explicado que los expedientes de la Fundación Cyes "jamás" pasaron por sus manos, y ha dicho que no vio "ningún tipo de justificación": "jamás se me pasó ningún informe sobre el mismo ni su desarrollo, aunque tampoco era normal pasarme un informe sobre el seguimiento de proyectos", ha apostillado.
Sin embargo, Collado ha indicado que de estos expedientes tuvo un conocimiento "informal", cuando ella ya había tomado la decisión de salir de la conselleria y presentar su dimisión. "Fue un comentario que me hizo una de las jefas de servicio, Amparo Ortiz", ha explicado, quien le afirmó: "ten cuidado no te cuelen un expediente con un lío con unos pisos".
A este comentario, ha indicado que le contestó que a ella no le iban a colar "nada" porque se iba de la conselleria: "no pregunté ni quién me iba a colar ni qué expediente. Yo estaba con otra preocupación y otro dolor, que era salir de allí porque no estaba cómoda, no estaba de acuerdo y por coherencia personal".
Al ser preguntada por este aspecto, ha concretado que no estaba de acuerdo "ni con la parte política ni con la parte técnica". Respecto a la técnica, ha afirmado que el último responsable era Marc Llinares, y ha dicho que tenía "discrepancias" derivadas de su conocimiento anterior de la cooperación, ya que no coincidía con los informes que le llegaban a su mesa: "tenía discrepancias por el procedimiento administrativo, aunque se solucionaron luego", ha afirmado.
"DISCREPANCIAS" CON DECISIONES POLÍTICAS
Asimismo, ha aludido a "discrepancias" con las decisiones políticas que se tomaban en el Consejo "dirigido por el conseller, Rafael Blasco". Sobre estas "decisiones" ha expuesto que no estaba de acuerdo con el seguimiento que se le daba a los grandes proyectos ni con introducir países como destino de cooperación sin presencia de cooperación española.
Interpelada por su relación con Llinares, ha comentado que era de "trabajo, profesional simplemente", y ha agregado que no se sentía "respaldada" en su trabajo porque a Llinares se le impuso y para ella no era una persona con conocimiento en cooperación: "me fiaba muchísimo más del criterio de Amparo Ortiz o de Concha Gisbert --técnicos-- que de Marc Llinares", ha aseverado.
Collado también ha afirmado, a preguntas del letrado de Blasco, que el conseller nunca le preguntó por ninguna ONG y ha comentado que éste quería que los expedientes salieran lo antes posible. Así mismo, ha comentado que era "habitual" que las organizaciones fueran a la conselleria a ver el estado de los proyectos.
"LA DE LOS BALNEARIOS"
Durante la testifical, el ministerio fiscal le ha leído a Collado un correo electrónico remitido por el entonces director general Josep María Felip a Marc Llinares, en el que le dice textualmente: "respecto a lo que dices de la que se fue a balnearios -en relación a ella--, ¿qué quieres que te diga? ¿que me flagele?; ¿cómo debo sentirme yo, que me he enterado de todo en menos de 15 días?; ¿me dijo alguien cuáles eran los problemas reales (Tauroni, Marcial, Soler)?".
Al respecto, preguntada por si conocía a Tauroni o a López, ha respondido que "jamás": "jamás he visto a ninguno ni he tenido referencia de ellos en la Dirección". Seguidamente, se le ha seguido leyendo el correo, en el que se expone: "nadie me dijo la situación de riesgo al firmar el cierre de un expediente que ni conocía, el de Cyes. Pero me fié del responsable administrativo que me lo puso para firmar".
Y se añade en el correo: "la extraña relación de EP y los suyos con Blasco y contigo mismo al proponerme lo de Haití. ¿Me alertaste del problema de subvenciones? ¿de quiénes eran los beneficiarios de las subvenciones y por qué la de balnearios se oponía cuando surgía el tema?". Interpelada por estas valoraciones, Collado ha afirmado que no tuvo noticias de estos expedientes de la Fundación Cyes, y que nunca habló con Felip del asunto.
DECLARACIÓN POR VIDEOCONFERENCIA
Por otro lado, en la sesión de este viernes ha declarado como testigo, a través de videoconferencia, Antonio Guñón, exmiembro del gabinete técnico del conseller desde abril de 2008 hasta diciembre de 2010. Ha indicado que se encargaba de los temas de cooperación, aunque "no siempre". Sobre la Fundación Cyes ha dicho que no recuerda ni la convocatoria ni la resolución porque no intervino "en absoluto".
Este testigo ha comentado que al llegar a la conselleria percibió una relación de amistad entre Blasco y Marc Llinares o la ex secretaria general Tina Sanjuán, y ha señalado que el conseller era "muy exigente". Así mismo, ha afirmado que nadie le comentó que estuviera preocupado por irregularidades en los expedientes, y ha dicho que no recibió instrucciones de Blasco para cometerlas.