Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"Nos han fastidiado la vida"

Auzmendi, Oleaga, Torrealdai, Uria y Otamendi, en la entrada de la Audiencia Nacional. FOTO: EFE / Archivotelecinco.es
Martxelo Otamendi, el que fuera director del diario clausurado en aquel momento, explica que con este fallo terminan "siete años de calvario" en una "primera fase", porque resulta "previsible" que se presente un recurso y, "por lo tanto, habrá que jugar la segunda fase en el Tribunal Supremo".
Fue el juez del Juan del Olmo quien el 20 de febrero de 2003 ordenó el cierre de Egukaria por su presunta relación con ETA. En aquel momento, fueron detenidas diez personas de las que nueve salieron en libertad. Siete directivos del diario fueron imputados en 2004 por formar parte, en calidad de fundadores, promotores y directivos, de una asociación ilícita subordinada a ETA, a través de "la creación de entidades para formalizar el proyecto Egunkaria". Finalmente, en 2009 la Audiciencia Nacional decidió juzgar a cinco de los siete directivos procesados.
"Estos siete años han sido muy duros. Año y medio en la cárcel, cinco días de tortura, medidas cautelares como no poder salir de España", reflexiona Iñaki Uría, uno de los directivos imputados, tras conocer la absolución. La Fiscalía pidió el archivo de la causa en 2006 y varios colectivos se sumaron a esta petición. Sin embargo, las acusaciones particulares de AVT y Dignidad y Justicia quisieron seguir con el proceso. La Audiencia Nacional cierra con la sentencia el proceso.

"Esta sentencia empieza a arreglar algo. Lo hecho, hecho está pero a nivel personal siete años oyendo que eres de ETA no lo arregla nada. No hay dinero ni nada que lo arregle", cuenta Iñaki Uría. El subdirector del diario Egukaria, Xabier Oleaga, también está contento pero advierte de que "habría motivos para pedir cuentas" por los daños causados por el cierre del periódico, aunque esperará a ver "hasta qué punto es conveniente o posible hacerlo dentro de lo que es la estrategia jurídica".   CGS