Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La fiscalía acusa a cuatro guardias de torturar a los etarras Portu y Sarasola

La Fiscalía de Guipúzcoa acusa de torturas a cuatro de los 15 guardias civiles procesados por maltratar a los presuntos autores del atentado de la T-4 de Barajas, los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola, quienes consideran responsables de torturas a todos estos agentes, que participaron en su detención y traslado.
En su escrito de acusación provisional, el Ministerio Público, que también imputa una falta de lesiones a otros seis agentes, destaca que los policías actuaron "conmocionados" por el asesinato de los guardias José Fernando Centeno y Fernando Trapero perpetrado por ETA en Capbreton (Francia) tan sólo unas semanas antes de la captura de Portu y Sarasola.
Por ello, el fiscal pide tres años para dos de los guardias (un sargento y un cabo), dos años para otros dos (un cabo y un guardia), y diez días de localización permanente para los seis restantes (dos tenientes, tres cabos y un guardia), además de diversas compensaciones económicas, e inhabilitación en algunos de los casos. La Fiscalía no aprecia indicios de delito en los otros cinco procesados, por lo que no ha formulado acusación contra ellos.
Por el contrario, la acusación particular, que ejercen los dos presuntos etarras, imputa a los 15 guardias un delito de tortura en su modalidad agravada entre otros delitos y faltas, por los que solicita penas que van de los 6 a los 17 años de reclusión, además de otras penas e indemnizaciones.