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Una testigo declara que la funcionaria Marta Renedo le dijo que ella se encargaría de sus problemas con Hacienda

La mujer cuya identidad fue suplantada por Marta Renedo para abrir cuentas privadas a las que desviaba el dinero público del Principado, Azucena V.F., ha declarado este martes como testigo en el juicio de ese caso y ha explicado como la citada funcionaria llegó a perseguirla para pedirle "por dios y por sus hijos que no la denunciase" y como le envió mensajes asegurándole que ella también era una víctima de la trama.
A preguntas de la fiscal ha explicado que recibió una carta de Hacienda que le reclamaba 135.000 euros y días después recibió la llamada de "una señorita, una tal Marta que dijo llamar en nombre del Principado y le habló de una confusión y de firmar unos documentos para encargarse ella de sus problemas con hacienda".
Ha insistido en que fue la acusada quien la llamó para indicarle que había habido una empresa cuyo negocio había quebrado y por eso había salido su nombre y añadió que lo de hacienda se lo solucionaba ella. "Yo no sé como supo ella que yo había recibido una carta de Hacienda", ha dicho.
"Me llamó varías veces pero luego en lugar de Marta me dijo otro nombre y me hablaba de un error con una empresa. Le dije si era Marta porque la voz era la misma y ella me dijo que no", ha explicado la testigo, que ha indicado que días después se enteró por Hacienda de que tenía abierta una cuenta a su nombre en Bankinter. Ha añadido que fue al banco para pedir explicaciones y el director de la oficina, Valentín Díaz Pieiga, le indicó que la cuenta había sido abierta hacía tres años por internet y que para ello no hacía falta DNI.
Ha explicado la entrevista que mantuvo con la acusada Marta Renedo en la que la funcionaria "insistía en que era un error y le pedía firmar unos documentos para arreglarlo todo". Fue entonces cuando la mujer decidió presentar una denuncia y ya en comisaría comprobó "que ya tenían allí su fotografía -la de Marta Renedo--.
"Intentaba por todos los medios que yo no pusiese la denuncia y me decía que iban a rodar cabezas. A los dos días me vino a buscar a mi casa, a mi portal para pedirme por favor que no pusiera la denuncia. Yo tenía miedo. Me siguió desde mi casa hasta el Ateneo de la Calzada y pedí que llamasen al 091 porque yo estaba muy nerviosa", ha dicho.
Ha insistido en que el día que la persiguió Renedo le pidió "por dios y por sus hijos que no la denunciasen" y ha relatado que como consecuencia de los hechos sufrió una crisis nerviosa que le obligó a ir al hospital. "Soy una persona de a pie y esto me ha causado disgustos y dinero", ha relatado nerviosa la testigo.
ROMPE A LLORAR EN EL JUICIO
También ha prestado declaración la hija de otra de las mujeres cuya identidad fue suplantada por Marta Renedo, Teresa P. B. que ha indicado que acudió con su madre Severina Blanco, de 96 años a la Agencia Tributaria para pedir explicaciones por deudas que se le atribuían por prestar servicios a Almacenes Pumarín y otras empresas.
"Le pedimos toda la documentación y fuimos a la Policía que nos explicó que mi madre tenía una cuenta abierta en Bankinter", ha explicado la testigo que también manifestó que recibieron en su vivienda llamadas y la visita de una señora que "se hizo pasar por abogada de los Almacenes".
"En el primer momento que vi todo aquello que tenía que ver con mi madre me sentí muy mal", ha añadido la testigo nerviosa que ha explicado que su madre falleció en 2010. "Estoy nerviosa por remover todo aquello, fue terrible. Por qué hacer tanto daño a una persona de tanta edad. Desde aquello nunca fuimos igual", ha dicho la testigo que ha indicado que su madre se murió con la duda de si todo había ocurrido porque ella "le hizo firmar unos papeles".
En este sentido ha explicado que a raíz de una minusvalía sufrida por su madre y para solicitar una ayuda a la Administración para una silla de ruedas su madre tuvo que firmar una solicitud con una documentación. "Por eso ella me decía que le hice firmar unos papeles", ha insistido entre sollozos la testigo, momentos antes de que el presidente del Tribunal ordenase hacer un receso.
Otro de los testigos llamados por Fiscalía, Valentín Díaz Pieiga, director de la oficina de Bankinter en la que supuestamente Marta Renedo abrió numerosas cuentas a través de Internet. Ha explicado que les llamó la atención que una cuenta de una mujer de edad avanzada recibía transferencias importantes de dinero por parte del Principado y numerosas retiradas por cajero.
Ha explicado que llamaron a Renedo para pedirle explicaciones pero "se puso nerviosa y no nos pudo aclarar mucho". Ha añadido que después, cuando se enteraron por la prensa de todo la volvieron a llamar para que cancelase sus cuentas.
En total son 184 los testigos que están llamados a prestar declaración a lo largo del juicio que se celebra en la sección tercera de Audiencia Provincial y en el que se juzga la mayor trama de corrupción que afecta a la Administración regional.