Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Seis policías que intervinieron tras la obra de los titiriteros declararán el jueves en la Audiencia Nacional

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno tomará declaración el próximo jueves, a petición de la Fiscalía, a seis agentes de policía que intervinieron tras la obra que los titiriteros Alfonso Lázaro y Raúl García representaron en el barrio madrileño de Tetuán con motivo de los carnavales, han informado a Europa Press fuentes jurídicas.
En concreto, el magistrado interrogará a los dos agentes de Seguridad Ciudadana que trasladaron a los artistas tras su arresto y a los cuatro municipales que acudieron al lugar tras la denuncia de algunos padres que acudieron con sus niños a la representación.
El juez Moreno, que mantiene a los dos artistas imputados por la comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo y otro contra los derechos fundamentales y las libertades públicas, ha practicado en las últimas semanas varias testificales.
Entre los testigos interrogados se encuentran padres que vieron la representación con sus hijos y que declararon que los menores "estaban más aburridos que otra cosa" y no entendieron el contexto.
Otros aseguraron que la obra les resultó muy violenta y les escandalizó aunque no la comprendieron, ya que se escenificó en esperanto y no en castellano. "Hablaban en un idioma raro", dijo uno de ellos.
Los miembros de la compañía 'Títeres desde abajo' ingresaron en prisión provisional el pasado 6 de febrero tras representar ante un público infantil la obra 'La bruja y Don Cristóbal', que incluía escenas violentas y la exhibición de un cártel con la leyenda 'Viva Alka-ETA'.
Tras permanecer cinco días en la cárcel fueron puestos en libertad y el juez Moreno, ordenó la retirada de sus pasaportes y les impuso la obligación de comparecer diariamente en los Juzgados más cercanos a su domicilio. Esta medida cautelar fue rebajada después a comparecencias quincenales y mensuales.