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El policía que investigó el casó Faisán cree que fue "una orden política"

El jefe del equipo policial que investigó el chivatazo a ETA en el bar 'Faisán', Carlos Germán, ha puesto de relieve durante el juicio su convencimiento de que los jueces que impulsaron la operación contra el entramado de extorsión de la banda terrorista, el magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y la juez antiterrorista francesa Laurence Levert, fueron "engañados vilmente". Además se ha mostrado convencido de que el chivatazo fue "una orden política" dada por el entonces director general de la Policía, Víctor García Hidalgo.

En la primera sesión del juicio que se sigue por el soplo a la banda terrorista, el ahora comisario ha respondido así a preguntas de la abogada defensora del exjefe superior del País Vasco, Enrique Pamies, al ser cuestionado sobre la actuación de las autoridades francesas en el marco de la denominada operación 'Urogallo'.
"Tanto en Francia como en España nos engañaron vilmente. La única diferencia que existe es que en España se ha descubierto cuál fue el engaño y sabemos presuntamente quienes fueron los autores de ese engaño", ha aseverado Germán, para considerar que la filtración también se produjo en el país vecino.
"En Francia no sabemos quienes participaron pero tengo la convicción de que a Marlaska y Levert les engañaron vilmente", ha recalcado Germán, que ha declarado durante casi cinco horas, en el juicio celebrado en la Audiencia Nacional contra el comisario Enrique Pamies y el inspector José María Ballesteros, quienes se enfrentan a penas de un máximo de diez y nueve años de cárcel, respectivamente.
"Una orden política"
Germán también se ha mostrado convencido de que el chivatazo fue "una orden política" dada por el entonces director general de la Policía, Víctor García Hidalgo. "Esa es nuestra convicción y nuestras conclusiones. Es imposible que el origen de la filtración estuviera en la mente de un policía, eso no ha sido por iniciativa propia del jefe superior", ha dicho.
También ha revelado que sus superiores le advirtieron de que, si mantenía esta tesis en su informe definitivo de sus conclusiones, el entonces director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, Miguel Ángel Fernández Chico, ya fallecido, haría un informe en sentido contrario.
"Yo fui amenazado de que el DAO haría una información paralela desvirtuando mis conclusiones porque para el DAO la motivación política generaba una determinada sensibilidad", ha dicho antes de añadir que Fernández Chico "sabía perfectamente quién había sido el autor de la filtración y quién había dado la orden".
El testigo, inspector jefe en el momento del chivatazo y comisario en Xirivella (Valencia) en la actualidad, también se ha referido al desfase de tres minutos registrado en las cámaras de videovigilancia instaladas en el bar 'Faisán' y a los datos de la baliza colocada en el coche del dueño del establecimiento, Joseba Elosua.
A preguntas de la abogada de Pamies, María Ponte, ha explicado que los datos con la franja horaria en la que se mueve Elosua figuran en una hoja de excel que le hacen llegar los funcionarios que gestionan la baliza y son extraídos de la hora en la que arranca el motor del vehículo. Ha añadido que el retraso de la cámara lo percataron al compararlo con otros datos.