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Las tres juezas que sentarán a la Infanta en el banquillo

Juntas suman 32 años de experiencia judicial. Y juntas salen de la Audiencia de Palma tras emitir su auto más difícil hasta la fecha. Son Samantha Romero, Rocío Martín y Eleonor Moyá. Tres juezas que han decidido que la infanta Cristina vuelva ahí donde la vimos hace pocas semanas, al banquillo de los acusados del juicio Nóos. Poco amigas de las cámaras o poco acostumbradas, las magistradas rehuyen cualquier pregunta. A través de 85 páginas rechazan librar a la infanta del proceso invocando la doctrina Botín. Un auto muy técnico. Un auto muy argumentado. Lo reconoce hasta el fiscal anticorrupción que esperaba una decisión contraria. E incluso algunos juristas van más allá y aseguran que este auto bien podría venir del Tribunal Supremo. Muy puntillosas y técnicas en el trabajo no es la primera vez que enfrentan a causas de corrupción. Rocío Martín fue la ponente que en 2013 firmó la mayor condena por corrupción a un político en España: 16 años para un conseller de Jaume Matas, Josep Juan Cardona. Inseparable de su ordenador. Durante las vistas toma nota de todo. Pese a su experiencia, se incorpora a este Tribunal de rebote. No iban a ser tres mujeres, el presidente inicial, este hombre, Juan Pedro Yllanes, histórico en la judicatura balear sorpendió cuando anunció que cambiaba la toga por los colores morados de Podemos. La marcha de Yllanes convierte a Samantha Romero, de 44 años, en la presidenta del Tribunal. No llevaba ni un mes en la Audiencia de Palma cuando le tocó el caso. Será también la encargada de redactar la sentencia. Eleonor Moyá, máster en criminología, pidió sin éxito abstenerse de juzgar la causa, porque uno de los abogados defensores es su concuñado. Revistas femeninas se han hecho eco que tres mujeres estén al frente de este macrojuicio. Decidir mantener a la hermana a la Rey en el banquillo automáticamente les otorga una responsabilidad mayor, emitir una sentencia que la absolverá o podría mandar a la cárcel si aceptan la petición de la acusación popular que pide para ella 8 años de prisión. Eso será dentro de seis meses, después de un juicio largo. Samantha, Rocío y Eleonor, hasta ahora desconocidas y sin vinculaciones políticas, habrán salido en cientos de informativos. Tienen en sus manos la causa más mediática de la historia.