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El 'merchandising' de los 'cachorros' de ETA

La organización juvenil abertzale Segi recurrió a novedosos métodos de autofinanciación como la venta de sobres de azúcar junto a otros más habituales como la distribución de mecheros, camisetas o bonos con los que además se sufragaba al resto de organizaciones de la izquierda abertzale, según informaron fuentes jurídicas a partir del material incautado por la Guardia Civil tras la última operación desplegada contra la cantera de ETA en el País Vasco y Navarra el pasado 24 de noviembre.
Así, por ejemplo, los miembros de Segi montaron un complejo aparato de merchandising destinado a financiar y al mismo tiempo promocionar la celebración del Gazte Topagune (encuentro joven) que se celebró los días 21, 22, 23 y 24 de marzo de 2008 en la localidad de Lezo (Guipúzcoa).
Uno de los recursos más lucrativos para la organización juvenil era la venta de "bonos" que, según los expertos en la lucha antiterrorista, terminaban financiando a todo el entorno radical.
Balneario o cena
La Guardia Civil ha encontrado pruebas de estos métodos en la extensa documentación hallada el registro en la sociedad Montoste en la localidad vizcaína de Iurreta, donde se encontró un talonario de bonos confeccionado en papel verde numerados en dos series desde el 8000 al 8024 y del 5500 al 5524 con las fotografías, entre otros, de los miembros de ETA en prisión Alaitz Areitio Azpiri -considerada jefa del aparato de captación de la banda hasta su detención en 2007- y Gorka Palacios Alda -destacado miembro del aparato militar hasta su arresto en 2003-.
Por medio de la compra de estos bonos -en los que se podía leer la leyenda 'Amnistía y Libertad'- se optaba a dos premios en función de si los boletos coincidían con los cuatro últimos números del primer y segundo premio de la Lotería y consistían en un fin de semana en un balneario o una cena para dos personas.
Los propios responsables de Segi admiten que el objetivo principal del Gazte Topagune era obtener beneficios económicos. "Para eso se hace", dice otro de los documentos.
Los azucarillos
Además, Segi introdujo en aquella ocasión otra serie de recursos novedosos como "azucarillos", "mecheros", "camisetas" o incluso "CD's de música". Según la documentación aprehendida, el azúcar y los mecheros eran repartidos entre las tabernas. De este modo, con su venta, cumplían su finalidad recaudatoria y al mismo tiempo daban publicidad del Gazte Topagune.
Otros medios eran la venta de entradas o incluso CD's de música sobre los que no se explica su contenido, "el primer reparto se hace a través de Gara el 4 de febrero y que "posteriormente, se ponen a la venta en las tabernas".
A la hora de almacenar el dinero, las instrucciones con las que trabajaban los responsables de Segi también eran precisas. "Intentad que sea en euros y en billetes grandes y si es necesario, hacer los cambios oportunos (mínimo billetes de 50 euros)", dice uno de los documentos intervenidos.
Según el análisis de estos documentos, los expertos antiterroristas también sitúan las txosnas como una estructura propia de financiación de Segi y en otro escrito intervenido bajo el nombre 'directrices para no perder dinero' se aportan indicaciones sobre la gestión de estas casetas de feria que se instalan durante las fiestas patronales.