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Dos miembros de los Trinitarios dicen que su supuesta víctima les acusó por enemistad al pertenecer a un grupo rival

El juicio se aplaza hasta el 21 de octubre al no presentarse el agredido a la vista oral
Dos miembros de los Trinitarios, una de las bandas latinas más activas en la capital, sostienen que el menor que les acusó en noviembre de 2013 de casi acabar con su vida con una puñalada de gravedad lo hizo por enemistad al pertenecer a un grupo rival, el de los Dominican Don't Play.
Así lo ha asegurado el abogado de Yolis Enrique R.O. y Starlyn José R.S. en los pasillos de la Audiencia Provincial de Madrid. Estaba previsto que se celebrara la vista oral, pero se ha aplazado hasta el 21 de octubre dado que la víctima no ha aparecido.
Los jóvenes se enfrentan a ocho años de prisión por un delito de asociación ilícita, otro de robo con violencia con uso de arma y un tercero de lesiones.
El letrado ha comentado que sus clientes se encontraban en sus domicilios en el momento de la agresión de la que se les acusa. El fiscal sostiene que fueron los autores de una apuñalada que asestaron en noviembre de 2013 a un menor en una de las canchas de deporte del barrio de San Cristobal, en Villaverde.
Según su letrado, el herido siempre ha manifestado que sus agresores iban encapuchados y que no les pudo ver la cara. Sin embargo, 17 días después de lo sucedido, el chico identificó a los acusados. Desde entonces cumplen prisión preventiva.
Los jóvenes sostienen que se les acusó por la enemistad de la víctima hacia el grupo al que pertenecen. De hecho, el abogado tratará de aportar en la vista oral unos mensajes de una red social en los que se puede leer cómo el herido comenta que alguien tenía que pagar por lo que le pasó.
Tras suspenderse la vista, el letrado ha adelantado que pedirá que se ponga en libertad a sus clientes dado que se produjo una falsa identificación por parte del menor.
Según el fiscal, los dos acusados son miembros activos de la organización de los Trinitarios y tienen un importante número detenciones a sus espaldas por robos con violencia, lesiones, riñas tumultuarias, amenazas, coacciones y otros delitos.
Ambos, en el ejercicio de las funciones que tienen atribuidas en la organización, y puestos de común acuerdo, sobre las 21.30 horas del 27 de noviembre de 2013 abordaron a un menor de edad pensando que pertenecía a la banda rival, Dominican Don't Play, y que se hallaba en las inmediaciones del polideportivo de Oroquieta en compañía de otras cinco personas que no han podido ser identificadas.
Los procesados, con el ánimo de enriquecerse ilícitamente, conminaron al menor a que le entregara todo lo que tuviera de valor. Acto seguido comenzaron a propinarle patadas y puñetazos que acabaron por derribarle.
Una vez en el suelo, Starlyn sacó un cuchillo de grandes dimensiones y atacó al joven con fuerza causándole una lesión de gran importancia. Los dos procesados han permanecido en prisión provisional por estos hechos desde diciembre de 2013.