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El primer ministro malasio renuncia para dar paso a su sucesor Najib Razak

El ex primer ministro malayo, Abdullah Ahmad Badawi (c), quien también ocupaba el cargo de ministro de Defensa, saluda durante su ceremonia de despedida, mantenida en el Ministerio de Defensa, en Kuala Lumpur (Malasia), el 2 de abril de 2009. Abdullah Ahmad Badawi dimitió tras seis años en el poder. EFEtelecinco.es
El primer ministro de Malasia, Abdullah Badawi, criticado por el revés que sufrió el partido en los últimos comicios, renunció hoy al cargo para dar paso a su sucesor Najib Razak, hasta ahora viceprimer ministro del país.
Abdullah, jefe del Ejecutivo desde octubre de 2003, presentó la renuncia en el transcurso de la audiencia concedida por el Rey Mizal Zainan Abidin, a quien por espacio de casi una hora explicó el proceso que seguirá el traspaso del poder a Najib.
Está previsto que Najib, elegido el pasado 26 de marzo presidente de la formación gubernamental Organización Nacional para la Unidad Mala (UNMO), asuma el cargo de primer ministro mañana viernes, y que a continuación, de a conocer la composición de su Gabinete.
"He presentado mi renuncia al Rey", dijo a los periodistas Abdullah al abandonar el palacio real.
Abdullah, quien en respuesta al desfavorable resultado electoral, anunció el pasado octubre su intención de renunciar al cargo cuando expirará su mandato al frente de la formación política oficialista, es criticado por miembros de la UNMO, que consideran que su gestión al frente del Gobierno ha sido ineficaz y débil.
En el seno de la UNMO, un amplio sector opina que Abullah ha incumplido sus compromisos de combatir la corrupción, reformar el sistema judicial, y aumentar la eficacia de la Administración.
"Deja un partido dividido y que desconfía del Gobierno, y por el otro lado, a una oposición reforzada", señaló Ibrahim Suffian, director del centro de estudios políticos Merdeka.
Con Abdullah al frente, la coalición de doce partidos encabezada por la UNMO, obtuvo en las elecciones de marzo del año pasado el peor resultado de su historia, a causa del respaldo popular conseguido en las urnas por la oposición, que hasta entonces nunca había conseguido que su representación en el Parlamento federal pasara de ser simbólica.
Desde las últimas elecciones, la alianza opositora compuesta por los partidos Justicialista, Pan-islámico de Malasia, y Acción Democrática, controla 83 de los 222 escaños del Parlamento federal
Los seguidores de Abdullah, por su parte, destacan que durante su mandato ha existido mayor libertad de expresión que en la etapa de 22 años en la que Malasia fue gobernada por su predecesor Mahathir Mohamad, que de antiguo mentor paso a ser un contumaz crítico del ahora ex primer ministro.
Razak, de 55 años, se convertirá así en el sexto jefe de Gobierno desde que la antigua colonia británica, integrada por nueve sultanatos, alcanzó la independencia en agosto de 1957.
El próximo gobernante de Malasia es un veterano político, hijo del segundo primer ministro que ha tenido el país, Abdul Razak, a quien una parte de la sociedad considera el "padre del desarrollo" nacional, y sobrino del tercero, Hussein bin Onn.
Con 22 años, Razak se convirtió en el diputado más joven de la historia del país de la mano de la formación que reorganizó y dirigió su padre, la UNMO.
En 1986, fue nombrado ministro de Cultura, Juventud y Deportes y desde entonces, ha estado al frente de los misterios de Defensa (1991-1999), Educación (1995), y de la cartera de Finanzas, de la que era titular desde septiembre de 2008, y que desde 2004, compaginaba además con el cargo de viceprimer ministro.
El traspaso del poder llega también después de que la elite de la UNMO se haya visto salpicada por varios escándalos políticos, y cuando Malasia, una de las mayores naciones exportadoras de Asia, contempla como la demanda externa ha caído cerca de 30 por ciento a causa de la crisis financiera internacional y la economía registra una contracción del 5 por ciento, según los datos oficiales.