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El montaje contra la testigo del juicio a los mossos no desacredita su testimonio

El caso ha llegado al Tribunal Supremo. Pero, antes del veredicto del alto tribunal, la Fiscalía ha querido ser tajante. El ministerio público ha archivado la investigación por supuesto falso testimonio que abrió a una testigo de cargo del juicio, al concluir que el vídeo que presentó una agencia de detectives contra ella y con el objetivo de demostrar que esta había mentido estaba manipulado. 

Estrategia fallida
La estratagema habría partido de los agentes condenados, que supuestamente contrataron a la agencia de detectives Método 3 para dejar públicamente en entredicho la credibilidad de la testigo Ana María M y demostrar mediante un vídeo que esta había mentido en el juicio por el que los agentes fueron condenados. Un trabajo en vano, pues la Fiscalía mantiene que el documento aportado no cuestiona la credibilidad de la testigo, que habría sido víctima de "una celada".

Efecto bumerán

Es más, la grabación, vista en su totalidad –y no el "resumen" entregado por la agencia a la Fiscalía-, se vuelve contra sus productores. Según la Fiscalía, el objetivo del audiovisual era entrelazar la realidad con la ficción para hacer a la testigo retractarse de su decisivo testimonio en el anterior juicio. Pero el resultado acabó siendo el opuesto: la mujer "manifiesta de manera contundente" en varias ocasiones que el día del juicio "declaró lo que vio, narrando al menos en dos ocasiones de una forma detallada los pormenores de la detención de su vecino y de su novia".


Aceptar dinero No obstante, la testigo incurre en alguna conducta criticable por parte del ministerio público. Para la acusación pública, es "muy censurable" que la mujer aceptara los 500 euros que le entregó el detective a cambio de que testificara falsamente en otro supuesto juicio contra los agentes de la autoridad, pero ello "no debe incidir en la credibilidad de la testigo" en lo que respecta a sus anteriores declaraciones ni supone ningún ilícito penal.
Además, recalca la Fiscalía, no está probado que la mujer acabara aceptando los 500 euros que le entregó el detective porque, según lo declarado por ella, los devolvió al serle solicitado el billete a la salida del despacho, "por tanto, una vez se había grabado ya la imagen".

Pendientes del Supremo

La suerte está echada. A los condenados no les queda otra cosa que esperar el fallo del Tribunal Supremo, que ratificará o revisará la condena de seis años y medio de cárcel a estos cinco mossos, la mayor dictada hasta ahora contra policías autonómicos, por torturar a un detenido.