Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un jurado declara culpable al exgerente de empresa municipal de Coria del Río (Sevilla) acusado de dar "sobresueldos"

Un jurado popular ha declarado culpable este jueves al exgerente de una empresa municipal de Coria del Río (Sevilla) que estaba acusado de destinar fondos de la sociedad a "sobresueldos" para los trabajadores de la misma y de haber firmado peonadas falsas para acceder al subsidio agrario a varias personas, entre ellas su mujer e hija.
Fuentes del caso han informado a Europa Press de que, después de que el jurado haya emitido su veredicto de culpabilidad, la Fiscalía de Sevilla ha pedido para el imputado, A.J.B., tres años y medio de cárcel y siete años de inhabilitación por un delito de malversación de caudales públicos y nueve meses de prisión y el pago de una multa de 1.440 euros por un delito de falsedad.
El representante del Ministerio Público, que ha tenido en cuenta la atenuante de dilaciones indebidas, ha solicitado como responsabilidad civil el pago de una indemnización de 41.190 euros en concepto tanto de facturas "sin justificar" como de peonadas "irregulares".
De su lado, el abogado que ha ejercido la acusación en nombre del Ayuntamiento de Coria se ha adherido a la petición realizada por la Fiscalía, mientras que el letrado de la defensa ha pedido la mínima condena posible y ha anunciado que recurrirá la futura sentencia al "discrepar" del veredicto del jurado.
EL ACUSADO DICE QUE "NUNCA REGALÓ NADA"
En su declaración durante el juicio, el procesado negó las acusaciones y aseguró que "nunca regaló nada", sino que "prestaba" efectos de la finca 'La Dehesa' explotada por esta empresa y también dinero "de su bolsillo" que los trabajadores le devolvían "cuando cobraban".
El imputado sí admitió que se firmaron peonadas falsas para acceder al subsidio agrario a varias personas, aunque habría responsabilizado de ello a los delegados municipales de Personal y de Campo, añadiendo que las peonadas por horas extras hechas por determinados trabajadores se firmaban a nombre de familiares de éstos "por orden del concejal delegado".
"Jamás tuve nada que ver con las peonadas; mi firma no está en ningún documento administrativo", dijo el acusado, precisando que el sello para acreditar dichas peonadas no lo tenía él sino los delegados mencionados.
"Yo era gerente, pero ni firmaba ni decidía nada", apostilló el acusado, quien abundó en que "jamás" firmó una nómina, un talón ni las peonadas mencionadas, un asunto éste último que "estaba así" cuando llegó al cargo de gerente y que actualmente "sigue así".
EL ALCALDE "DABA PEONADAS A CASI TODO EL PUEBLO"
La Fiscalía acusa al imputado de haber firmado peonadas falsas para acceder al subsidio agrario a varias personas, entre ellas su esposa e hija, pero sobre este particular argumentó el imputado que ambas "trabajaron en el mantenimiento" de una finca y realizaron tareas agrícolas tras ser contratadas por el propio alcalde, que "daba peonadas a casi todo el pueblo".
En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Público relata que el imputado trabajó en 2000 y 2001 como gerente de la empresa 'Emacsa', participada en un 100 por cien por el Ayuntamiento coriano, y cuyo objeto social era la explotación agrícola de la finca 'La Dehesa'.
A lo largo de estos dos años, "y con ánimo de enriquecerse a costa del capital público", el acusado destinó fondos de la sociedad a la compra de efectos cuyo destino "no era servir al objeto social" de 'Emacsa', "sino el de ser regalados a los trabajadores de la empresa a modo de sobresueldos".
LA ACUSACIÓN DE LA FISCALÍA
Asimismo, "firmó los documentos precisos" para que trabajadores "que no habían prestado" sus servicios en la finca, sino que habían trabajado para el Ayuntamiento en otros puestos o ni siquiera habían desempeñado trabajo alguno --los casos de su esposa y de su hija--, pudieran justificar el número mínimo de peonadas necesarias para adquirir el derecho a percibir el subsidio agrario.
De igual modo, y según el fiscal, el imputado "abonó mediante cheques nominativos" las nóminas correspondientes a dichas peonadas, las cuales "eran posteriormente devueltas por los trabajadores beneficiarios, incorporándolas el acusado a su patrimonio".