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Un octogenario admite que apuñaló a su exmujer porque ya no soportaba vivir bajo el mismo techo

La pareja estaba separada desde hace siete años, pero una sentencia les obligó a compartir los bienes gananciales
Un octogenario ha admitido este jueves en el juicio que acuchilló hasta la muerte a su esposa en noviembre de 2010 debido a las discusiones que mantenían en el domicilio en el que convivían pese haberse separado y ha reconocido que lo hizo porque se metía con él a diario y porque "las cosas ya no iban bien" al tener que convivir bajo el mismo techo.
Casimiro R.R., de 83 años, se enfrenta a 19 años de prisión por un delito de asesinato, con la agravante de parentesco. El procesado ha relatado ante el tribunal de la Audiencia de Madrid que el matrimonio se rompió hace siete años cuando su mujer decidió separarse tras casi 50 años juntos. Pese a ello, siguieron viviendo en el mismo domicilio, ya que una sentencia les obligó a compartir los bienes gananciales.
En su declaración, el acusado ha relatado al tribunal que cuando estaban separados su hija le pidió que volviera a Madrid, a lo que éste acepto. "En estos años las discusiones eran muy frecuentes, sobre todo por temas de la casa. Estábamos separados, pero vivíamos juntos", ha contado el hombre, al tiempo que ha añadido que la muerte de otra de sus hijas le provocó una depresión.
Además, ha señalado que debido a esta situación decidió irse a su tierra, Ciudad Real, pero su otro hijo le pidió que volviera. Por ello, el hombre ha insistido a lo largo de su declaración que la culpa de lo sucedido era de su hijo por obligarle a regresar a Madrid.
El día de los hechos, según su testimonio, se produjo otro enfrentamiento con su exmujer. "Me fui a un bar a tomar un café. Al llegar a casa discutimos, cogí un cuchillo de la cocina y se lo clavé porque las cosas ya no iban bien. Se metía conmigo. Después me metí en la cama a dormir. Sentí mucho haberlo hecho", ha narrado. El procesado se autolesionó con el cuchillo para quitarse vida.
Por su parte, su hija ha narrado que llegó de trabajar y vio que su madre estaba tirada. "Empecé a gritar, a llorar. Mi padre estaba en el salón llenó de sangre y con heridas porque él también se lesionó", ha relatado.
HECHOS JUZGADOS
Los hechos se produjeron sobre el mediodía del 28 de noviembre de 2010 cuando el acusado y la víctima comenzaron una discusión en el domicilio en el que ambos convivían. Así, el hombre cogió un cuchillo y le asestó múltiples cortes en la cabeza, cuello y tórax.
Según el fiscal, el agresor sufría una depresión, pero no presentaba ningún trastorno psicopatológico que comprometiera su capacidad para comprender lo que hacía.
Una hija de la pareja alertó sobre las 18.45 al teléfono de emergencias 112 del sucesoocurrido en el domicilio conyugal, situado en el número 14 de la calle Nuestra Señora de Begoña, en el distrito madrileño de Villaverde.