Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La última palabra sobre la situación de Bolinaga la tendrá el juez si Prisiones le concediera el tercer grado

La última palabra sobre la excarcelación definitiva del secuestrador de Ortega Lara, Josu Uribetxeberria Bolinaga, la tendrá el juez Central de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro al tratarse de un preso terrorista. Este magistrado tendrá que dar el visto bueno a su libertad condicional, aunque el primer paso le corresponde a Instituciones Penitenciarias, quien previamente debería concederle el tercer grado penitenciario, según han explicado a Europa Press fuentes penitenciarias.
Desde que la izquierda abertzale inició la campaña de presión en torno a la excarcelación de Bolinaga, el Gobierno ha respondido que se limitarán a aplicar la Ley. En este caso la legalidad pivota en torno al artículo 104 del Reglamento Penitenciario que hace referencia a los "Casos especiales".
En concreto en su punto cuarto especifica que "los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad".
PENDIENTE DE LAS PRUEBAS MÉDICAS
La situación del preso depende del resultado de las pruebas médicas cuyos resultados se conocerán en los próximos días. En caso de que se confirme su situación extrema debido al cáncer que padece, la Junta de Tratamiento de la cárcel a la que pertenece deberá elaborar un informe proponiendo su progresión al tercer grado penitenciario.
Será la cárcel de Zaballa (Álava) la que tendrá que redactar la propuesta. El carcelero de Ortega Lara ha permanecido hasta el pasado 1 de agosto en el centro penitenciario de León, sin embargo actualmente depende oficialmente a la cárcel alavesa pese a que no ha llegado a pernoctar allí ninguna noche al ser trasladado directamente al hospital de San Sebastián para ser ingresado.
Dada la situación especial, esta propuesta de tercer grado atenderá únicamente a criterios de salud a diferencia de otros supuestos en los que se atiende a la cantidad de condena cumplida o su capacidad de reinserción. La Junta de Tratamiento debe elevar esa propuesta a la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias que dirige Ángel Yuste, a quien compete en exclusiva aprobar las progresiones de grado.
'RÉGIMEN CENICIENTA'
En este paso tan sólo intervendría el juez de Vigilancia Penitenciaria en caso de que Prisiones le denegase el tercer grado, ante lo que cabría recurso del interno ante esta decisión en la que además también debería ser escuchada la Fiscalía. El tercer grado es conocido en el argot penitenciario como el 'régimen cenicienta' ya que el preso puede salir de prisión, pero con la obligación de volver para pernoctar. En este sentido, la situación no cambiaría mucho para Bolinaga al encontrarse ingresado en el hospital.
En caso de que Interior otorgue el visto bueno al tercer grado, la Junta de Tratamiento de la cárcel de Zaballa tendría que elaborar otra propuesta en este caso para que se le concediese la libertad condicional, una situación muy excepcional y a la que han accedido pocos presos etarras en los últimos años.
En este caso no es Instituciones Penitenciarias quien debe decidir, sino el magistrado. "Si un juez es el que condena, sólo un juez puede decidir una libertad condicional", han explicado las fuentes consultadas. Para esta decisión también interviene la Fiscalía de la Audiencia Nacional que debe tomar una postura una vez leída la propuesta elaborada por la Junta de Tratamiento de la cárcel.
El último precedente de una libertad condicional de la que se benefició el preso de ETA, Joseba Andoni Díaz, tuvo lugar el pasado 28 de junio. Entre este paso y su progresión al tercer grado penitenciario transcurrieron dos meses. Sin embargo, las fuentes consultadas creen que en el caso excepcional de Bolinaga estos trámites se acelerarán.