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A la espera de la petición de rescate de los cooperantes secuestrados en Mauritania

El secuestro de los tres cooperantes españoles, retenidos por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), podría estar a punto de avanzar para su solución. Según publica el periódico El Mundo, fuentes del CNI han señalado que el rescate que pedirá la organización terrorista será económico. Además, indican que el presidente de Malí, Amadou Toumani, actuará como intermediario y será el primero en conocer las condiciones y el modo en que serán puestos en libertad los tres miembros de 'Barcelona Acción Solidaria'.
El primer paso de este proceso será hacer llegar un vídeo donde aparecerán los secuestrados a manos de Toumani. Después, los islamistas difundirán las condiciones del rescate a través de Internet y puede que se difunda también en alguna cadena de televisión árabe.
Según informa El País, además de dinero, también exigirán la liberación de determinados presos en cárceles de Mauritania. Esas peticiones se habrían hecho llegar ya al Gobierno. Según una nota del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo está realizando gestiones para la liberación de los españoles "a distintos niveles".
Es la forma en la que suele actuar AQMI cuando lleva a cabo secuestros, la forma más usual para financiarse. El País señala que, según diversas fuentes, los terroristas cobraron 4,5 millones de euros por la liberación de dos austriacos y otros cinco millones por dos diplomáticos canadienses. EE UU es partidaria de no pagar y de mantener una política de firmeza.
AQMI tiene ahora en su poder a los cooperantes de Barcelona Acció Solidària Alicia Gámez, Roque Pascual y Albert Villalta; al francés Pierre Camatte y, desde anteayer, al italiano Sergio Cicala, de 65 años, y a su esposa, Philomene Kabouree, de 39, de Burkina Faso pero nacionalizada italiana. AQMI ha utilizado para financiarse actividades delictivas, sobre todo robos, en países europeos.