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La presidencia holandesa de la UE no excluye el diálogo con Puigdemont, pero defiende la unidad europea

El Gobierno español subraya que el proceso soberanista es un "atentado" contra la Constitución y la democracia
La recién estrenada presidencia holandesa de la UE no excluye el diálogo con el nuevo president de la Generalitat, Carles Puigdemont, si bien trabajará para "acentuar" la "unidad europea", pues lo que une a todos los ciudadanos europeos es "mucho más" que lo que les puede dividir.
El embajador de Países Bajos en España, Matthijs van Bonzel, ha presentado este lunes las prioridades de su país como presidente de turno del Consejo de la UE a lo largo del primer semestre de 2016. En rueda de prensa, se le ha preguntado específicamente al embajador si la presidencia holandesa descartaba una negociación con la Generalitat sobre su proyecto independentista.
"En este momento creo que más bien tenemos que acentuar la unidad que somos todos los europeos. Hablamos todos con todo el mundo. Es la manera en la que estamos acostumbrados en Europa de hablar cada uno con cada uno. El diálogo en general con la opinión pública, los partidos, las empresas, la sociedad civil, lo aplaudimos. En este sentido, no está excluido nadie de ese diálogo", ha contestado.
De forma previa, y en respuesta a otra pregunta sobre si la presidencia holandesa iba a asumir algún papel ante el proceso soberanista en Cataluña, el embajador ha hablado de la voluntad de su país de "acentuar" lo que simboliza "la unidad europea".
Países Bajos trabajará, ha añadido, para trasladar mejor a la opinión pública los beneficios de pertenecer a una "familia" estrechamente unida bajo una misma "casa europea". Sin referirse en concreto a la situación en Cataluña, ha insistido en que la presidencia holandesa trabajará para acentuar la idea de que la unidad europea puede ayudar "económica, científica, y políticamente" a cada uno de los Estados miembros, que trabajan "mejor juntos que cada uno por su cuenta".
"En Europa estamos muy unidos a pesar de que de vez en cuando pueda haber diferencias históricas, lingüísticas... pero seamos realistas y no olvidemos nunca que lo que nos une es mucho más que lo que nos puede dividir", ha añadido.
La tibieza del embajador holandés con respecto al proceso soberanista no ha sido del todo del gusto de las autoridades españolas. El secretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, presente en el acto, ha subrayado posteriormente que lo que están promoviendo las nuevas autoridades catalanas no es solo un "desafío soberanista", sino "un atentado" a la Constitución y democracia españolas, así como "un ataque" al propio Tratado de la UE, que "asegura la integridad territorial" de los Estados miembros.
"Y no hay Estado de Derecho sin respeto a la legalidad vigente", ha zanjado en el acto de izado de la bandera de los Países Bajos en la sede de las instituciones comunitarios en Madrid, con el que tradicionalmente se celebre el inicio de la presidencia de turno de la UE.
ESPAÑA, TRANQUILA CON POSICIÓN DE LA UE
A pesar de la predisposición de las autoridades holandesas al diálogo con la Generalitat catalana, el Gobierno español en funciones sostiene que no ha detectado preocupación en las cancillerías europeas por la situación en Cataluña, pues saben que la independencia no se va a llevar a cabo, informan fuentes gubernamentales a Europa Press.
Pesa sobre todo, añaden, el resultado de las últimas elecciones en Cataluña, planteadas como un plebiscito, y en las que obtuvieron más votos --aunque no más escaños-- las fuerzas que no defendían la independencia.
El Gobierno también está tranquilo con respecto a los pronunciamientos públicos que hasta la fecha han hecho los máximos dirigentes de la UE y destacados líderes europeos como François Hollande o Angela Merkel, contrarios a una independencia unilateral de Cataluña.
No obstante, la situación en Cataluña --y sobre todo las negociaciones para la formación de un Gobierno en España-- se siguen con muchísima atención en las embajadas de los Estados miembros de la UE en Madrid.
"Es un momento complicado", reconoce a Europa Press el embajador de uno de los grandes países europeos, que reconoce haber asistido atónito al sorpresivo acuerdo entre Junts pel sí y la CUP para investir presidente de la Generalitat a Carles Puigdemont.
Este movimiento pilló a muchos de los embajadores con el pie cambiado, pues el mismo viernes estaban informando a sus capitales de la falta de acuerdo entre las dos formaciones sin que se vislumbrase una salida de este tipo.
Estupor también ha provocado en algunas embajadas la fórmula encontrada para la investidura de Puigdemont, es decir, la cesión de dos diputados de la CUP al grupo parlamentario de Junts pel sí para garantizarle a esta fuerza una mayoría estable. O, en palabras del expresident Artur Mas, para "corregir" con la negociación lo que Junts pel sí no consiguió en las urnas.