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El presidente de Ausbanc declarará a petición propia el 1 de junio ante el juez Pedraz

El presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) Luis Pineda volverá a declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, aunque esta vez lo hará a petición propia el próximo 1 de junio en el marco de la causa en la que está siendo investigado por presuntos delitos de extorsión, según han informado a Europa Press fuentes jurídicas.
Pineda será trasladado desde la cárcel de Estremera (Madrid) para prestar declaración en la Audiencia Nacional, después de que se haya levantado el secreto del procedimiento y de que hubiera pedido por carta al magistrado comparecer para ofrecer "detalles" sobre su actuación y comunicarle su decisión de "convocar una asamblea y disolver Ausbanc de forma ordenada, urgente y con los menores perjuicios posibles".
El presidente de Ausbanc remitió el pasado 3 de mayo una misiva al juez en la que solicitaba la retirada de las medidas cautelares, defendía su "absoluta inocencia" y denunciaba que el bloqueo de los fondos dejará "miles de asuntos huérfanos en los juzgados" y la imposibilidad de afrontar los gastos de sus trabajadores, así como los de su familia.
La Unidad de Delincuencia, Económica y Fiscal (UDEF) apunta que Ausbanc recaudó más de 38,97 millones de euros procedentes de distintas entidades financieras en el periodo de diez años que ha analizado. En concreto, Ausbanc Empresas ingresó 37.033.138 euros, mientras que Ausbanc Consumo recibió 1.939.297 euros.
El grupo, presidido por Luis Pineda, llevaba a cabo prácticas "cuanto menos intimidatorias" a las entidades financieras para que le pagasen "cuantiosas" aportaciones económicas -- encubiertas como pagos por publicidad, estudios de mercado o patrocinios de jornadas-- a cambio de no dirigir contra ellas "campañas de desprestigio" o acciones judiciales.
Según el sumario de la causa, al que ha tenido acceso Europa Press, la base de datos nacional de subvenciones de Ausbanc refleja la concesión de subvenciones por importe superior a los 5,3 millones de euros y llama la atención de que recibiera ayudas públicas cuando estuvo excluida del Registro Estatal de Asociaciones de Consumidores y Usuarios entre 2005 y 2012, así como en 2014 por sus operaciones de carácter mercantil.
SOCIOS COMO "MEROS CONVIDADOS DE PIEDRA"
La tercera fuente de ingresos del entramado procedería de las cuotas de los asociados, que abonaban una cuota inicial de 72 euros, más otra mensual. "El grueso de Ausbanc estaría conformado por socios 'adheridos' sin derecho a votar en asambleas o realizar algún tipo de control en la actividad, de forma que serían meros convidados de piedra, en el sentido que se aprovechan de ellos para presionar como asociación de consumidores potente y poder acceder a subvenciones", dicen los investigadores.
Pedraz investiga a Pineda por delitos de fraude en las subvenciones, estafa, administración desleal, extorsión, amenazas y pertenencia a organización criminal; mientras que atribuye estos tres últimos a Miguel Bernad. El 18 de abril, decretó el ingreso en prisión incondicional de ambos, que comenzaron a trabajar juntos a raíz del 'caso Blesa'.
El juez sospecha que Pineda aprovechó la "cobertura" de la defensa de los consumidores para "coaccionar" a entidades bancarias, alcanzar "acuerdos económicos enmascarados" en contratos publicitarios y conseguir un beneficio "personal" utilizando en su provecho a Manos Limpias.
El dinero recaudado por Ausbanc procedía de "convenios publicitarios" así como de las subvenciones que recibía por su condición de asociación sin ánimo de lucro, señalaba el magistrado en el auto en el que les envió a prisión y en el que detallaba que la red contaba con ramificaciones internacionales en Colombia, Venezuela y EEUU. Los investigadores detectaron presiones en los casos de Nóos, Sabadell, Unicaja en los 'ERE' y Facua.