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El presidente Funes recibe el mando de la Fuerza Armada de El Salvador

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes (d), habla con el ministro salvadoreño de Defensa, coronel David Munguía Payés (i), durante la revista de tropas hoy en la escuela militar "Gerardo Barrios" en San Salvador. Funes recibio oficialmente el mando de la Fuerza Armada, a la que le prometió su total apoyo. EFEtelecinco.es
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, recibió hoy oficialmente el mando de la Fuerza Armada del país, a la que prometió su total apoyo y le pidió colaborar en la lucha contra el crimen organizado y la pobreza.
El mandatario recibió de manos del ministro salvadoreño de Defensa, coronel David Munguía Payés, el "bastón de mando" de la Fuerza Armada, institución de la que por precepto constitucional será el Comandante General durante sus cinco años de Gobierno.
Funes asumió el pasado 1 de junio como el primer presidente de izquierda que ocupa el cargo en el país como miembro de la ex guerrilla Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
El Salvador, gobernado en los últimos 20 años por la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y con un pasado de dictadura militar durante más de cinco décadas, vivió una guerra entre 1980 y 1992 en la que se enfrentaron la guerrilla y la Fuerza Armada.
Luego de la firma de los Acuerdos de Paz, en enero de 1992, la Fuerza Armada dejó de encargarse de la seguridad pública, que pasó a la Policía Nacional Civil (PNC), y se dedicó por mandato constitucional a la defensa de la soberanía y la integridad del territorio nacional.
"Una de las más graves amenazas a nuestra seguridad nacional reside hoy en el crimen organizado y en su brazo más maligno, el narcotráfico", indicó Funes en su discurso.
Consideró que "las Fuerzas Armadas, preservada su misión constitucional, pueden y deben ayudar a la nación en el combate de estas plagas", mediante un trabajo "coordinado" con la Policía.
El mandatario también les dijo a los soldados que ellos conocen bien las precarias condiciones de vida de los salvadoreños, por lo que los convocó a unirse en su "decidida batalla contra la pobreza, la miseria y el atraso".
Funes sostuvo que "una democracia no puede ser amplia y fuerte sin buenas Fuerzas Armadas, y al mismo tiempo las Fuerzas Armadas no pueden ser verdaderamente buenas sin una democracia amplia y fuerte".
Les prometió "luchar por el perfeccionamiento, la modernización y la profesionalización de las tropas".
Añadió que encontrarán en él a "un amigo comandante que entiende los desafíos y las dificultades del día a día", y se comprometió a "apoyarlos en el ejercicio de sus misiones".
Por su parte, el ministro de Defensa dijo a Funes, tras la entrega del bastón, que la Fuerza Armada se "subordina y se compromete" a protegerlo y respetarlo.
Además, prometió que la institución armada trabajará "fuera de las políticas partidarias" y se convertirá "en la reserva moral del país", en referencia a la defensa de los valores democráticos.