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El presidente del Tribunal de Cuentas sentencia que el segundo plan E de Zapatero no cumplió su objetivo de crear empleo

El PP lo ofrece como "manual" de mala gestión de fondos públicos mientras que el PSOE defiende su oportunidad en momentos de crisis
El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, considera que el denominado Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local (FEESL) impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2009 no cumplió los objetivos con los que fue creado de impulsar la economía local y crear empleo.
Así lo ha sostenido este martes ante la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Relaciones con el Tribunal de Cuentas, en la que ha presentado el informe de fiscalización de las actuaciones realizadas en 2009 por los ayuntamientos con cargo al segundo plan E del Ejecutivo socialista.
El informe apunta múltiples deficiencias del proyecto que, a juicio de Álvarez de Miranda, constatan que no se cumplieron los objetivos con los que fue ideado. El presidente del Tribunal de Cuentas cree que este fracaso es culpa tanto del diseño del instrumento, que repartía los fondos entre los ayuntamientos con el único criterio de la población, como de la gestión que los municipios hicieron de él.
Así, ha subrayado que sólo el 15 por ciento de los más de 8.000 ayuntamientos españoles que obtuvieron recursos del FEESL dieron prioridad al número de puestos de trabajo a la hora de seleccionar los proyectos, a pesar de que el empleo era "el objetivo fundamental" de la creación de este Fondo.
De hecho, el 43 por ciento de los contratos (3.851 contratos y 6.856 contratos menores) no incluía ningún compromiso de contratación por parte de la empresa y un 38 por ciento de los contratos (8.562) fueron adjudicados a empresas que desde el primer momento dijeron que no contratarían a nadie, algo que fue posible dado que los pliegos de condiciones aprobados por las entidades locales no incluían una cifra de contratación obligatoria para acceder a la financiación.
El informe del Tribunal de Cuentas también afea al Gobierno socialista de entonces que seleccionara los proyectos incluidos en el FEESL "sin una planificación adecuada" y sin un elenco de iniciativas de entre las que poder elegir en función de unos criterios previamente fijados, lo que habría "otorgado una mayor garantía de que fueran los que más empleo generaran".
Álvarez de Miranda ha insistido en señalar la responsabilidad del Gobierno de Zapatero, ya que considera que "buena parte" de las causas de no conseguirse los objetivos fue consecuencia del "diseño" del proyecto. "El reparto de los fondos sólo con criterios de población hizo perder la ocasión de decidir qué se financiaba con mayor intensidad", ha sostenido.
Sin embargo, no ha querido entrar en la polémica sobre la necesidad o no de poner en marcha este tipo de iniciativas para relanzar la economía en tiempos de crisis, después de que la oportunidad de los dos planes de inversión de los años 2008 y 2009 hayan sido duramente criticada por el representante del PP y defendida por los parlamentarios de PSOE e Izquierda Plural.
"La aplicación de una medida anticíclica es una decisión política", ha recordado tras la intervención del diputado del PP Guillermo Mariscal, quien cree que la evaluación del FEESL demuestra la necesidad de "abandonar políticas de gasto improductivo, que no fomentan la creación de empleo ni el desarrollo del país".
Para el representante 'popular', este proyecto es "un ejemplo clarísimo de la improvisación" en la administración pública y un "manual de lo que no hay que hacer cuando se gestionan recursos públicos", pese a que reconocido que sus objetivos eran "loables y deseables".
A su juicio, los casi 5.000 millones destinados al Fondo, sumados a los 8.000 millones de su antecesor, sólo llevaron a que el Estado finalizara el año 2011 con un elevado déficit público "que puso en grave riesgo la situación y el bienestar de los españoles".
PSOE: TENER EN CUENTA LA CONYUNTURA ECONÓMICA
No comparte la misma idea el PSOE, cuyo portavoz, Nicanor Sen, cree que sí se cumplieron "ampliamente" los objetivos con los que el FEESl fue creado, teniendo en cuenta la "dificultad de la coyuntura económica" que atravesaba España en aquellos ejercicios.
El senador socialista ha repasado así el "alto grado de puesta en funcionamiento" del plan, la inversión en proyectos sociales, la creación de "más de 400.000 puestos de trabajo" o la dinamización de la economía en diversos territorios del país.
Para el diputado de La Izquierda Plural Ricardo Sixto, es cierto que el fondo "fracasó en sus objetivos", pero ha pedido que esto no se utilice para "condenar" el objetivo de la iniciativa. "Si se ejecutó mal por parte los ayuntamientos no hay por qué desechar una medida que en otras crisis a lo largo de la historia ha demostrado que es la única que ha servido para paliar el desempleo", ha reclamado.