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El presidente filipino promete acabar con el despilfarro de la Administración

El presidente filipino, Benigno Aquino, pronuncia su primer Discurso sobre el Estado de la Nación en la Casa de Representantes al este de Manila (Filipinas) hoy, 26 de julio de 2010. Aquino pretende resolver los problemas heredados de la Administración anterior. EFEtelecinco.es
El nuevo presidente de Filipinas, Benigno Aquino, prometió hoy acabar con el despilfarro y los excesos que diferentes agencias hacen con el dinero público que ha descubierto en sus primeras semanas de mandato.
Durante una intervención ante ambas cámaras del Legislativo televisada en directo, Aquino, quien fue investido el 30 de junio, señaló que ha recibido una Administración con una deuda pública agobiante, casi sin fondos y además mal repartidos.
Añadió que el déficit público que se han encontrado asciende a 196.700 millones de pesos (4.262 millones de dólares o 3.301 millones de euros).
"Lo que sabemos en estos momentos es que cualquier cambio debe empezar por garantizar que se acabó el despilfarro y los excesos. A partir de ahora, vamos a terminar con el desperdicio del dinero público", prometió Aquino.
El nuevo presidente filipino es hijo de Benigno Aquino, el principal opositor al régimen de Ferdinand Marcos que murió asesinado en 1983, y Corazón Cojuangco, la primera presidenta del país tras la caída de la dictadura, en 1983
El mandatario filipino dedicó la mayor parte de su intervención a exponer, a través de ejemplos, hasta donde ha llegado la corrupción y el mal gobierno.
"Mientras que un funcionario normal recibe trece pagas (al año), en MWSS (agencia estatal encargada del alcantarillado y el agua), reciben la paga, bonos y primas que son el equivalente a treinta salarios mensuales", aseguró Aquino.
El gobernante lamentó los siete miembros de la junta directiva de esta agencia fuesen nombrados en el último momento por su predecesora, Gloria Macapagal Arroyo, por lo que no puede destituirlos, pero les conminó a "dimitir si les queda algo de vergüenza".
La Autoridad Nacional de Alimentos calculó mal las importaciones de arroz y ahora tiene un superávit, y el Fondo para Desastres ha desembolsado ya el 70 por ciento de su capital cuando la estación de los tifones está en su comienzo.
Aquino apuntó que "de los 108 millones de pesos (2,34 millones de dólares o 1,8 millones de euros) que corresponden a la provincia de Pampanga, 105 millones se entregaron en un distrito, mientras que en la provincia de Pangasinan, que sufrió a 'Pepeng' (nombre local del tifón 'Parma'), recibió cinco millones".
Los tifones "Parma" y "Ketsana" segaron la vida de casi 1.000 personas en Filipinas el pasado octubre.
Macapagal Arroyo ganó en las elecciones del 10 de mayo un escaño en el Parlamento por la provincia de Pampanga, de donde era natural su padre, el ex presidente Diosdado Macapagal.
"Los fondos para Pampanga se entregaron durante el mes de las elecciones, siete meses después de 'Ondoy' (Ketsana) y 'Pepeng' (Parma)", destacó Aquino, y acotó que esta provincia al norte de Manila no ha sufrido ningún tifón este año.
La lucha contra la corrupción e investigar la actuación de su predecesora en el cargo son dos de las promesas que llevaron a Aquino a ganar la presidencia de Filipinas.
Su índice de popularidad ronda el 85 por ciento cuando no ha cumplido todavía un mes en el cargo, según un sondeo de opinión de la firma Pulse Asia difundido con motivo de la comparecencia anual del jefe del Estado ante el Legislativo para explicar sus políticas.