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Un presunto pederasta niega que intentara secuestrar a una menor a la salida del colegio

Los agentes detuvieron al procesado cuando trataba de secuestrar a otra niña
Un presunto pederasta ha negado este miércoles en el juicio que se ha celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid que intentara el pasado junio secuestrar a una menor a la salida del colegio y ha asegurado que la llevó en su coche para hacerla un favor después de que ésta le comentara que su novio la estaba persiguiendo.
Ángel E.G., de 40 años, se ha sentado en el banquillo de los acusados por un delito de detención ilegal. Tras la práctica de la prueba, el fiscal ha mantenido la petición de tres años y medio de cárcel, puesto que el secuestro no llegó a consumarse.
Los hechos se produjeron el pasado 10 de junio, siendo detenido el hombre días después tras ser reconocido por la víctima en las fotografías exhibidas por la Policía. El procesado se encontraba en la base de datos policiales al contar con antecedentes penales por tema relacionados con menores, según han indicado los agentes que instruyeron el atestado policial.
Fuentes jurídicas han señalado que cuando los agentes detuvieron al hombre en su vehículo había una menor en su interior, que acababa de recoger en la salida de un colegio situado por la zona de la Plaza Elíptica. "Era conocido en la zona", han señalado.
En su declaración, el acusado se ha limitado a indicar que la niña se le acercó al coche y le rogó que la llevara porque su novio la estaba persiguiendo. "Me dijo que era de una banda latina y la quise hacer un favor", ha comentado al tribunal.
"A día de hoy, después de 132 días, me sigo preguntando por qué me veo en esta situación por hacer un favor a una persona", ha aseverado el hombre entre lloros en su turno a la última palabra. Tras ello, el juicio ha quedado visto para sentencia.
Por su parte, la menor ha declarado oculta con un biombo y ha tenido que ser calmada por los miembros del tribunal ante el nerviosismo que pasaba. Con la voz temblorosa, la niña ha relatado que salió a mediodía del colegio y se dirigió hacia una calle donde no había nadie, observando que había un coche aparcado en un vado.
"Un hombre salió y me preguntó dónde estaba la calle de Marques de Vadillo. Luego me cogió muy fuerte del brazo y me metió en el coche. Estaba asustada y mi mente me decía que quería hacerme daño", ha narrado a trompicones la chica, quien ha señalado que entonces se quedó "paralizada de terror".
Además, ha contado que el hombre no paraba de preguntarle cosas y de sonreirla de un modo extraño. "No era agresivo, pero parecía que quería hacerme daño. Estaba loco, hacía cosas raras", ha añadido.
Según su relato, su ex novio se percató de lo que estaba sucediendo y comenzó a golpear la ventanilla aprovechando que el coche había parado en un paso de peatones. En ese momento, la niña comentó al acusado que su ex pareja era de una banda latina y que, si le hacía daño, él iría a por él.
RELATO CREÍBLE
En la fase de conclusiones, el fiscal ha considerado los hechos probados al dar credibilidad al relato de la niña, puesto que está corroborado con lo manifestado por su ex pareja.
Según el fiscal, el procesado abordó a las 14.15 horas a una menor de 15 años cuando esta salía del colegio. Así, el hombre pidió a la joven que le llevara hasta la Plaza de Fernández Ladreda y, ante su negativa, la cogió del brazo y la introdujo en su vehículo.
Ya en el interior, el procesado le comentó a la chica si no quería tener un novio mayor de edad o que si no le llevaba bien al lugar indicado, le llevaría hasta Valencia.
Momento más tarde, el vehículo paró con motivo del tráfico y una persona que conocía a la joven se percató de lo que estaba sucediendo, iniciando de nuevo la marcha el procesado. A la altura de la calle Antonio Leyva, la niña le pidió llorando al acusado que la dejara bajar, lo que éste permitió.