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El sarcástico discurso de Rajoy entusiasma a las filas 'populares' y solivianta por momentos al PSOE

La referencia a las palabras de Fernández Díaz afirmando que ETA se alegraría de un Gobierno socialista, momento de más tensión
El sarcástico discurso del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante el debate de investidura del socialista Pedro Sánchez ha entusiasmado a las filas 'populares' del Congreso mientras soliviantaba por momentos a los diputados del PSOE.
El rifirrafe, que ha durado algo más de una hora --con una primera intervención de 40 minutos de Rajoy seguida por un cuarto de hora de réplica de Sánchez, diez minutos más del líder del PP y cinco más del aspirante a la Presidencia--, ha provocado un intercambio de aplausos y críticas más vivo que el del lunes, durante el discurso inicial del secretario general del PSOE.
De hecho, los diputados del grupo mayoritario no sólo han recibido a Mariano Rajoy en pie y con un aplauso cerrado a su entrada al hemiciclo, sino después de cada una de sus intervenciones y al finalizar el discurso. "¡Fuerte, Mariano!", le animaba un correligionario antes de su primera intervención.
Las apelaciones a los efectos de las políticas de José Luis Rodríguez Zapatero y la defensa cerrada de sus propias reformas también han sido aplaudidas con entusiasmo por los 'populares'.
Sin embargo, lo que más sonrisas, e incluso carcajadas, ha provocado --no sólo entre el PP, sino incluso en algunos diputados de otras formaciones-- han sido comentarios llenos de sorna y sarcasmo gallego como que el acuerdo de PSOE y Ciudadanos se había revestido de solemnidad histórica, como si de los Pactos de los Toros de Guisando se tratara.
"¡QUÉ FALTÓN!"
Otras frases ambiguas, como que él no había necesitado un mes para saber que no podía ser investido o el reproche a Sánchez de que no había movido un dedo para intentar formar gobierno de verdad, han sido acogidas con ironía por los diputados socialistas y con una media sonrisa por el propio líder del PSOE.
Sin embargo, coletillas como "Ya verá cómo lo entienden a pesar de ser ustedes" o "Podría haber averiguado que no sumaba para formar gobierno incluso usted" han soliviantado en las filas socialistas, desde donde le han recriminado a Rajoy en varias ocasiones su "superioridad intelectual" o que fuera "un faltón". "¡Qué nivel!", le han llegado a reprochar con sorna.
Además, las acusaciones del presidente del PP sobre que Sánchez ha "engañado" a los ciudadanos al decir que podía formar gobierno o que fue él quién bloqueó la situación al impedir un ejecutivo 'popular' también han molestado a los socialistas, que han negado ostensiblemente con la mano la afirmación de Rajoy de que la propuesta de reforma federal de la Constitución que propone el PSOE es "lo mismo" que lleva planteando él varios años.
Los cruces de críticas también se han sucedido entre diputados de ambas bancadas, como cuando un socialista se ha congratulado de que Rajoy anunciara el fin de su discurso porque "después de cuatro años, ya basta", y alguien desde los escaños del PP le ha respondido con un agrio "Pero qué tonto eres".
LOS 'POPULARES' VEN A SÁNCHEZ "MUY FLOJO"
En cualquier caso, también la intervención de Sánchez ha molestado por momentos a los diputados del PP, que se han quejado más incluso que durante su discurso de este martes, cuando al cabo de poco más de media hora ya se estaban lamentando por la duración de la intervención y mostraban su aburrimiento.
Hoy, sin embargo, han protestado con cada apelación de Pedro Sánchez a dejar atrás los tiempos del insulto y la descalificación. "¡Pero si eres tú!", le han reprochado. "Es que no sabe ni lo que dice", ha llegado a comentar algún parlamentario con sus compañeros más cercanos. Entre risas han recibido, por contra, la primera referencia de Sánchez a las diputaciones en estos dos días, tras la omisión en su discurso de este martes a su eliminación.
Además, han respondido con 'oh' irónicos a frases como que el líder socialista ha sido valiente al presentar su investidura o como que respeta a los votantes 'populares', así como cuando ha admitido que le ofendió que un periódico había informado de lo que Rajoy le iba a ofrecer antes de su reunión en La Moncloa. "¡Ah! ¿Es por eso? Vaya por dios...", ha replicado con sorna una diputada.
Así las cosas, al terminar la primera réplica a Mariano Rajoy del aspirante a presidente un 'popular' ha comentado en voz alta que el líder socialista le había parecido "muy flojo".
ETA SIGUE OFENDIENDO
Sin embargo, el momento en el que más se han caldeado los ánimos ha sido cuando Sánchez ha reprochado al ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, que afirmara que ETA estaba deseando un gobierno socialista o cuando su compañero de Exteriores, José Manuel García-Margallo, sembrara el miedo sobre la posible salida de España del pacto antiyihadista internacional.
Ambos ministros han mostrado su enfado ante esas palabras, alzando los brazos, mientras diputados como Jorge Moragas negaban con la mano y señalaban a los diputados de Podemos, cuyos máximos responsables, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, sonreían con ironía. "Claro, claro, es por nosotros", recordaban.
A los diputados morados tampoco les ha gustado que Pedro Sánchez les definiera como la "posible tabla de salvación" de Rajoy por su voto en contra de la investidura, aunque Errejón asentía ante las referencias a que para que el líder socialista sea presidente es imprescindible o su respaldo o el del PP.
Finalmente, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha ofendido ante cada alusión de Rajoy a que ni ellos ni los socialistas tienen claro qué acuerdo han firmado, y ha recomendado con gestos al presidente en funciones que se lea los documentos o que le escuche cuando explica su postura.
Asimismo, se ha mostrado de acuerdo con las afirmaciones de Pedro Sánchez de que el pacto con la formación naranja es, en buena parte, una enmienda de totalidad a las políticas 'populares', un momento en el que el dirigente socialista ha resumido sus acuerdos en materia laboral.
INVITADOS EN LA TRIBUNA
Al igual que este martes, multitud de autoridades han seguido el debate desde la tribuna de invitados, entre ellos la líder socialista en Euskadi, Idoia Mendía; los miembros del equipo socialista que ha negociado en las últimas semanas con otros y que no tienen escaño José Enrique Serrano, Jordi Sevilla y Rodolfo Ares; o el ex secretario de Estado Diego López Garrido.
Desde el palco de honor ha visto la intervención el presidente del Senado, Pío García Escudero, muy cerca de donde se sentaban el exportavoz parlamentario de la extinta CiU y líder de Unió, Josep Antoni Duran i Lleida; la exministra Carmen Alborch, el padre Ángel, los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez; o la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Begoña Villacís.
Para apoyar al presidente del PP han acudido al Palacio de la Carrera de San Jerónimo el vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto; la vicesecretaria general de Estudios y Programas, Andrea Levy; o la consejera de Economía de la Comunidad de Madrid, Engracia Hidalgo.
Igualmente, se ha visto en la tribuna de invitados a los padres de Pedro Sánchez --su esposa, Begoña Gómez, no ha acudido este miércoles aunque sí presenció el discurso de este martes--, lo mismo que a la madre de Pablo Iglesias, Luisa Turrión, o al fundador de Podemos Juan Carlos Monedero, junto con hasta seis líderes autonómicos de la formación.