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Cinco meses de cárcel por simular un robo para cobrar el seguro el mismo día en que contrató la póliza

Un individuo ha sido condenado a cinco meses de cárcel y a pagar 1.440 euros de multa por simular un robo en su domicilio para cobrar el seguro el mismo día en el que había contratado la póliza, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press.
Los hechos se remontan al 24 de noviembre de 2009 cuando el acusado acudió a las dependencias policiales de la localidad de Molina de Segura (Murcia) y formuló una denuncia en la que hacía constar que entre las 9.30 y las 12.00 horas de ese mismo día, una o varias personas desconocidas habían saltado la valla exterior y forzado la puerta principal de su vivienda.
En concreto, denunciaba que le habían sustraído varias carpetas con documentación, una esclava de oro grabada y 4.000 euros en efectivo, según los hechos considerados probados por la sentencia.
Unos días después, el 28 de noviembre de 2008 el acusado amplió su denuncia inicial, añadiendo a la lista de los objetos que le habían sido sustraídos, dos pendientes de oro y una cadena italiana de oro con un escorpión macizo.
Sin embargo, la sentencia declara que este robo "no era cierto" y se da la circunstancia de que un día antes del supuesto robo, el 23 de noviembre, el acusado se puso en contacto con un agente de seguros que era un conocido suyo intentando contratar el seguro a favor de su vivienda.
El 24 de noviembre sobre las 12.00 horas, el agente de seguros emitió la póliza a favor del acusado y esa misma mañana el acusado comunicó a la compañía aseguradora que le habían entrado a robar en la vivienda a fin de percibir la correspondiente indemnización, sin que lograra su propósito.
Y es que, como consecuencia de la denuncia, sobre las 13.00 horas del 24 de noviembre, los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía se personaron en el domicilio del acusado y comprobaron que en la vivienda no se observaba forzamiento en ninguna de las puertas de entrada al domicilio ni fractura en ninguna de las ventanas de acceso a la morada.
La policía científica lo confirmó tras la correspondiente inspección ocular en el lugar de los hechos, resultando que las circunstancias del robo eran "extrañas" ya que no había nada revuelto en la vivienda.
Por todo ello, el Juzgado de lo Penal número 4 de Molina de Segura condenó al individuo en primera instancia a cinco meses de cárcel por el delito intentado de estafa, así como a pagar 1.440 euros de multa por simulación de delito.
Sin embargo, el condenado presentó un recurso de apelación alegando que no había prueba, ni directa ni indirecta, que acreditara la inexistencia del delito de robo con fuerza; y añadía que la razón de contratar el seguro de vivienda tan rápidamente se debió a que había vecinos que ya habían manifestado ante la Policía Local la inseguridad de la zona.
Sin embargo, la Sección número 2 de la Audiencia Provincial desestimó el recurso al entender que la juez de primera instancia sentenció "después de analizar y sopesar las pruebas practicadas en su presencia en el acto del juicio oral, con base a las facultades que le atribuye el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal".
Además, la Sala explica que la prueba principal de cargo se infiere de las declaraciones testificales practicadas en juicio oral, ya que quedó acreditado, por medio de la testifical del cerrajero y de un policía, que la cerradura sustituida por el acusado no presentaba forzamiento alguno y que el interior de la vivienda no estaba revuelto.