Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El superviviente sueco en el accidente de Payá no hablará mañana con la prensa para no perjudicar a Corromero

El joven político sueco que sobrevivió al accidente en el que murió el disidente cubano Oswaldo Payá no atenderá mañana en Estocolmo a los medios de comunicación, como inicialmente había anunciado, para no perjudicar a su colega de Nuevas Generaciones del PP Angel Carromero, quien permanece en La Habana en prisión provisional por ser el conductor del vehículo siniestrado.
Un portavoz del partido democristiano sueco (KDU) ha informado a Europa Press de que el líder de las juventudes de esta formación, Jens Aron Modig, "no podrá responder a ninguna pregunta mañana debido al proceso que se desarrolla en Cuba", en alusión a la situación de Carromero, pendiente de que el fiscal decida si le imputa formalmente algún cargo.
Hasta la fecha, el régimen se ha limitado a señalar que hay indicios de que Carromero hubiera incurrido en un delito de homicidio involuntario, al conducir, según afirman varios testigos oculares, con exceso de velocidad.
El Código Penal cubano castiga con una pena de prisión de entre uno a diez años de cárcel aquellas infracciones en las normas de tráfico que estén relacionadas con la pérdida de vidas humanas.
Aron Modig viajaba en el asiento del copiloto y, en una comparecencia en La Habana ante la prensa, afirmó que iba dormitando y que no recordaba haber visto a ningún otro vehículo implicado en el siniestro. La familia de Payá denunció tras el accidente que los supervivientes habían enviado SMS a allegados en los que hablaban de que un segundo coche les embistió varias veces.
Tanto Modig como Carromero entraron en el país como turistas, sin avisar de su intención de reunirse con la oposición. El sueco señaló en esa intervención ante la prensa que uno de los propósitos de su viaje a la isla era entregar 4.000 euros a Payá y asesorar a la formación de éste, el Movimiento Cristiano de Liberación, en la creación de una rama juvenil. A pesar de que las autoridades cubanas han advertido de que este tipo de actuaciones son ilegales, dejaron regresar a Modig a su país.