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Los misiles de la banda terrorista ETA: ambición oscura, fracasos históricos

Pedro María Olano, detenido la semana pasada acusado de actuar como enlace entre el aparato logístico de la banda terrorista y sus comandos operativos, ha confirmado este martes lo que las fuerzas de seguridad ya sabían, que ETA ha intentado asesinar usando misiles en varias ocasiones.
El presunto etarra ha asegurado que en 2001 transportó un lanzamisiles destinado a un atentado contra el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar.
El magistrado considera que Olano formaba parte de un talde de ETA al que le hizo entrega "en tres ocasiones" de un lanzamisiles con el objetivo de atentar contra Aznar, "aprovechando sus traslados al País Vasco" con motivo de las elecciones autonómicas de 2001.
Según el juez, la entrega "se materializó hasta en tres ocasiones" siendo devuelto el dispositivo otras tantas veces porque no funcionaba.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba, ha telefoneado este mismo martes al presidente de honor del Partido Popular para darle detalles sobre estas tentativas: dos se produjeron en el aeropuerto de Fuenterrabía (Guipúzcoa) y otra en el de Foronda (Álava)
La banda ya confesó
Pese a que no ha ratificado este testimonio ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, las palabras de Olano refrendan las pronunciadas por la cúpula de ETA. La banda del hacha y la serpiente admitía, en una entrevista publicada en Gara el 25 de mayo de 2009, su ambición más oscura.
"Los misiles para derribar aviones arrebatados a ETA fueron activados en tres intentos de atentado contra José María Aznar, cuando era presidente del Estado español. Por desgracia, las acciones no cumplieron su objetivo", señala un terrorista en las páginas del diario abertzale.
Información francesa
La última alerta sobre el hipotético uso de misiles por parte de los etarras se dio hace algo más de cinco años. La policía francesa halló en octubre de 2004 dos misiles tierra-aire durante el registro de los zulos que ETA tenía en Urrugne y Briscous, en el marco de la operación que condujo al arresto del jefe de ETA, Mikel Albizu, Mikel Antza , y Soledad Iparragire, Anboto.
En 2001, justo después de poner tras las rejas al entonces jefe del aparato logístico, Asier Oiartzabal Txapartegi, Baltza, las fuerzas de seguridad ya supieron que la organización independentista tenía en su poder este tipo de ingenios.
En enero de ese mismo año, tres etarras viajaron hasta Afganistán para recibir instrucción en un campo de entrenamiento de Al Qaeda, según la revista Tiempo. Los terroristas también concretaron la compra de tres misiles estadounidenses Stinger. Este contacto entre ETA y Al Qaeda fue desvelado por un espía árabe en Pakistán y confirmado por el Ministerio del Interior del gobierno provisional afgano, siempre según esta revista.
El Rey no era objetivo
En un principio, la Inteligencia española pensaba que el objetivo de este ataque iba a ser el rey Juan Carlos I. Sin embargo, los datos poco a poco demostraron que esta hipótesis era falsa.
El propio ministro del Interior ha restado importancia a estos planes de ETA. No pasaron de "estudio teórico" ya que no contaban con "ninguna planificación concreta", señaló el ministro hace menos de un año.
Sin embargo, los cuerpos de seguridad galos respaldan la tesis de que los terroristas quieren atentar con misiles. Según el policía antiterrorista francés Jérôme Broglio, ETA realizó ensayos con un misil tierra-aire para atentar contra algún avión oficial español. Las palabras de Olano y la cúpula terrorista han despejado las dudas.
Los gendarmes franceses encontraron los restos de este ensayo en abril de 2004 en el arsenal que la banda tenía en una casa rural de Saint Michel. El agente indicó que, en primera instancia, no se dio importancia a los restos y que sólo se los relacionó con una prueba de tiro cuando se encontraron los misiles meses más tarde en otros zulos de los Pirineos Atlánticos.
Asimismo, un documento requisado cuando se detuvo, a mediados de abril de 2004, al que se considera que era el responsable de electrónica de la organización terrorista, Íñigo Elizegi Erbiti, permitió establecer que en el ensayo hubo fallos.
Otros arsenales
La banda no sólo ha comprado proyectiles de Irlanda del Norte o los estados ex soviéticos. Tampoco ha colaborado únicamente con organizaciones como Al Qaeda o las FARC colombianas. Un arrepentido del clan Genovese de la Camorra napolitana, Raffaele Spinello, reconoció en 2003 a dos etarras como supuestos compradores de material de guerra en Italia.
Roberto Saviano, experto en el mundo del crimen organizado de Europa, lo tiene claro: "ETA ponía la droga; la Mafia, las armas".
Asimismo, en otoño de 1986, las autoridades españolas consiguieron engañar a ETA con dos SAM 7 Strela. Con la colaboración de la CIA estadounidense y del Mossad israelí, y a través de traficantes controlados, los etarras se hicieron con sendos misiles desactivados y que llevaban incorporados unos emisores que permitieron seguir su traslado hasta Hendaya.
La operación Sokoa, controlada desde Intxaurrondo, simboliza la pretensión de ETA y su interés histórico en utilizar misiles en sus atentados.
traficantes irlandeses
los habrían conseguido en Libia y Líbano
las páginas de Gara
Los misiles, dos SAM 7 Strela de fabricación rusa, estaban en "perfecto estado y listos para ser utilizados",