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La testigo que se negó a levantarse el velo declara mostrando el rostro

"He declarado como tenía que ser, sin cámaras y sin televisión", ha explicado la propia Fátima. La testigo ha comparecido de espaldas al público y mostrando al tribunal desde las cejas al mentón, tal y como le ha pedido el magistrado, Javier Gómez Bermúdez. 
Este lunes, el juez se ha limitado a tomarle juramento o promesa de que estaba obligada a decir verdad si no quería cometer un delito de falso testimonio. La testigo, que no se ha girado en ningún momento de su comparencia hacia la zona en la que se encontraban el público y los medios de comunicación, ha cumplido de esta forma su deseo de que las cámaras de televisión no le grabaran a cara descubierta.
Antes de su comparecencia, la testigo había recalcado que "el gran enemigo del ser humano es la ignorancia" y había asegurado que el hecho de que las mujeres vistan con burka "se ve con más normalidad en otros países europeos". De igual modo, recordó que cuando declaró ante los jueces de instrucción Baltasar Garzón y Fernando Grande-Marlaska tuvo "algún problema" aunque finalmente pudo testificar con burka.
La testigo, hermana de un terrorista que se inmoló en Faluya (Iraq) en enero de 2005, debía declarar el pasado miércoles en el juicio que la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional está celebrando contra nueve presuntos miembros de una red terrorista internacional. Esta red, que operaba en Madrid y la provincia de Barcelona, se dedicaba presuntamente a reclutar y adoctrinar a jóvenes musulmanes a los que posteriormente enviaba a Iraq para cometer atentados suicidas.
El juez Bermúdez convenció a Fatima Hssisni para que este lunes declarase mostrando el rostro, argumentando que las creencias religiosas no pueden estar por encima de la ley civil y que el tribunal necesita valorar las expresiones de un testigo durante su declaración, por lo que de no ser así la testigo podría arriesgarse a ser acusada de desobediencia. Tras aceptar estos argumentos, la mujer ha declarado con el burka levantado. CGS/ EPF