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Uno de los tripulantes del pesquero Ratonero vio fardos de cocaína pero asegura desconocer cómo llegaron a la bodega

Los supuestos 'lancheros' niegan vinculación con esta operación de narcotráfico y alegan que estaban en Madeira para reparar un yate
El juicio contra nueve acusados de narcotráfico vinculados al pesquero 'Ratonero', en el que se intervinieron unos 2.300 kilos de cocaína (en febrero de 2012), se ha iniciado este lunes en la sección quinta de la Audiencia Provincial, donde uno de los tripulantes del barco ha reconocido ante el tribunal que descubrió los fardos de cocaína en la bodega, pero que no sabía cómo habían llegado hasta allí y tampoco lo preguntó por "miedo".
La vista se sigue contra el patrón del 'Ratonero', José Luis D.D., y otros cuatro tripulantes del pesquero; así como contra el cuñado del patrón, Jorge C.F.B.; y tres supuestos 'lancheros'. Para ellos, la Fiscalía pide penas que suman 148 años de prisión y 2.000 millones de euros en multas, como presuntos autores de los delitos de narcotráfico y pertenencia a organización criminal.
Al inicio del juicio, los abogados de la defensa trataron de promover la suspensión del mismo, alegando una serie de supuestas irregularidades durante el proceso de instrucción, entre las que señalaron que el juzgado que investigó los hechos no era competente para hacerlo. Así, los letrados han denunciado que el atestado que dio inicio a la investigación se basaba en indicios sin verosimilitud, y han pedido la nulidad de las escuchas telefónicas y de los registros.
Rechazadas esas pretensiones por el tribunal, la vista se inició con la declaración de José Luis D.D., que solo ha respondido a las preguntas de su letrado, y en ningún momento ha hecho referencia a la existencia de cocaína en la bodega de su barco. El patrón del 'Ratonero' se ha limitado a indicar que él era responsable de todas las decisiones abordo y de la ruta del barco; al tiempo que ha insistido en que el buque salió pertrechado para pescar.
FARDOS EN LA BODEGA
El resto de los tripulantes del barco han coincidido en declarar que no se conocían entre ellos, y que se enrolaron en el 'Ratonero' para pescar. Solo uno de los marineros, Albino G.P., ha admitido que, en un momento determinado de la travesía, pudo ver los fardos en la bodega y supuso que se trataba de cocaína.
Sin embarco, este acusado señaló que no sabía cómo habían llegado ahí esos 90 fardos, y que tampoco lo preguntó porque tenía "miedo". "Ni yo pregunté ni nadie me comentó nada, y pensé que lo mejor era tener la boquita cerrada, porque no sabía qué pasaba en tierra ni si mi familia estaba bien", ha alegado.
Este marinero, quien ha indicado que desconocía que estuviera participando en ninguna operación de narcotráfico, ha declarado ante el tribunal que pudo llamar a su familia solo una vez durante la travesía, y que no le dejaron usar más el teléfono satélite "porque estaba averiado". Además, ha apuntado que, incluso antes de que el 'Ratonero' fuese abordado por el Servicio de Vigilancia Aduanera, él "temía" por su vida.
OTROS ACUSADOS
Entre los acusados, está un hombre de origen colombiano, Anyer Eduardo H.C., que el Fiscal sostiene que iba a bordo del 'Ratonero', sin estar enrolado y sin ser marinero profesional, para controlar la droga durante el viaje, como representante de la organización que proveía a los acusados de cocaína.
Este hombre, con antecedentes por narcotráfico, ha negado ante el tribunal ser emisario de ninguna organización delictiva, y ha asegurado que se embarcó en el pesquero (sin firmar contrato ni papel alguno) únicamente para trabajar como "aprendiz" de marinero.
En esta causa también se sienta en el banquillo de los acusados el cuñado del patrón del barco, Jorce C.F.B., también con antecedentes penales por narcotráfico. Este marinero, que estaba de baja en el momento en que se produjeron estos hechos, ha negado haber participado en las labores de pertrecho o preparación del 'Ratonero', y también ha desmentido que hubiese comprado 4.000 litros de combustible para el barco, tal y como lo acusa la Fiscalía.
'LANCHEROS'
El Fiscal sostiene que los otros tres acusados, Baltasar V.D., José Manuel C.L., y José Antonio B.P., salieron en una lancha rápida el 21 de febrero de la ría de Arousa hacia altamar, con intención de encontrarse con el 'Ratonero' para transbordar la droga. El encuentro se produjo el 22 de febrero, pero no se realizó esa operación porque el pesquero había sido abordado por Vigilancia Aduanera un día antes.
Al percatarse de la presencia del 'Petrel' (del Servicio de Vigilancia Aduanera), la lancha emprendió la huida, y se dirigió al archipiélago de Madeira. La acusación pública mantiene que los tres acusados abandonaron allí la embarcación, y varios días después (el 7 de marzo) fueron detenidos.
En su declaración ante el tribunal, estos tres acusados han señalado que su presencia en Madeira se explica porque habían sido contratados para hacer unos trabajos de reparación en un yate. Los tres han sostenido que llegaron al archipiélago portugués en una lancha conducida por otra persona que, una vez que los dejó allí, se fue; por tanto, han negado que tuvieran vinculación con la lancha rápida que apareció abandonada en un punto llamado Paul do Mar.
Finalmente, han insistido en que no atendieron a sus peticiones para contar con abogado en el momento en que fueron detenidos y que, de hecho, solo tuvieron asistencia letrada una vez que llegaron a Funchal. También han indicado que desconocían los motivos de su detención y que no contaron con intérprete hasta que fueron trasladados a Lisboa y les informaron de que estaban siendo requeridos por la Justicia española.