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Los veteranos de guerra recorren Washington en moto como homenaje a los caídos

Los motores de las "Harley Davidson" de miles de veteranos de la guerra de Vietnam (1964-1973) rugieron durante todo el día por las calles de Washington, donde, como cada año, rindieron homenaje a ex combatientes y caídos en guerra.
La extensa comitiva de motoristas ya en sus sesenta, tatuados, con largas melenas y enfundados en chalecos de cuero con múltiples insignias acudió puntual al encuentro conocido como "Rolling Thunder".
Al amanecer, comienzan a reunirse en el Pentágono antiguos camaradas, familiares, amigos y gente anónima en su recorrido hasta el Monumento de los Caídos en Vietnam, donde rinden tributo a sus compañeros, aquellos que quedaron en el camino.
La 22 edición de este desfile, que organiza la asociación sin ánimo de lucro "Rolling Thunder", dio el comienzo a las actividades del "Día de los Caídos" o "Memorial Day", que se celebrará el lunes en todo el país.
La marcha comenzó como un homenaje de los veteranos de la guerra de Vietnam a los más de 58.261 compañeros que murieron o desaparecieron en el sudeste asiático, y cuyos nombres están impresos en el muro de granito oscuro frente al que concluye el desfile.
Año tras año, la comitiva se ha ido ampliando con motoristas simpatizantes de todos los rincones del país, para quienes viajar a Washington en mayo se ha convertido en una tradición.
Es el caso de Boyd Atman, un amante de las motos y "veterano de corazón" que explicó a EFE cómo cada año atraviesa los cientos de kilómetros que separan la capital de su hogar, en Perry (Minnesota) para "honrar a las tropas que luchan por nosotros".
Según la organización, el desfile de este año congregó a unas 700.000 personas, entre motociclistas y público.
"Cuando esto empezó, venían unas 30.000 personas; ahora hay cientos de miles. Muchos no son veteranos, nunca han servido en el Ejército, y ni siquiera conducen motos: vienen sólo para verlo", dijo a EFE Clyde Brass, un piloto del Ejército que es fiel a la cita desde hace veinte años.
Para Brass, que fue enviado a combatir en Vietnam una semana antes del fin de la guerra, hace mucho que el motivo del desfile dejó de ser la conmemoración del enfrentamiento que marcó al país en las décadas de los 60 y los 70.
"Se trata de recordar lo que significa el Día de los Caídos, y honrar a todos los que han servido al país", aseguró.
Si bien hubo un momento en el que el atractivo de las "Harley Davidson" pudo eclipsar el motivo original de la concentración, Brass cree que "lo que ocurrió el 11 de septiembre de 2001 (11-S) ha hecho que la gente sea más consciente de lo que pasa en el mundo", y ahora la marcha está "recuperando su espíritu original".
Un espíritu que consiste, para este veterano, en "no olvidar el precio que pagamos por ser estadounidenses".
"Demasiada gente olvida que existen valientes dispuestos a hacer el trabajo que otros no quieren hacer. Yo soy uno de ellos", se enorgulleció Brass.
Al patriotismo de los lemas impresos en las cazadoras, las gorras y los laterales de las motos se suma el mensaje religioso de grupos como la Asociación Cristiana de Motociclistas o los Pilotos de la Legión Americana, que repartieron ejemplares de la Biblia y el Nuevo Testamento a los asistentes.
Entre el público, distribuido a lo largo de todo el recorrido, podían verse pancartas de recuerdo a familiares desaparecidos en combate, junto a camisetas que rezaban "El precio de la libertad está escrito en el muro" o "Si amas tu libertad, da gracias a un veterano".
La organización "Rolling Thunder", fundada en 1995 por el veterano de guerra Artie Muller, pidió este año al Gobierno que no desvíe la atención de los prisioneros de guerra y los desaparecidos en combate.