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134 víctimas del atentado de Burgos no pueden volver a sus casas

De los vecinos del número 85 de la calle Cantabria, uno de los inmuebles más afectados por la explosión de la furgoneta bomba de ETA, 16 han pasado la noche en hoteles de la ciudad, otros lo han hecho en casas de familiares o amigos. El resto ya han podido regresar a sus casas.
Por su parte, las 118 personas que dormían en la casa cuartel, han sido realojadas provisionalmente en dependencias del Ministerio de Defensa en Burgos. Habitualmente viven 206 personas, de los que 42 son niños, pero muchos se encontaban de vacaciones.
En total hay entre 400 y 500 vecinos afectados por los destrozos causados por la onda expansiva. Esta madrugada, los afectados han hecho turnos para vigilar sus casas, desprotegidas por la falta de cristales y persianas. En el hospital han sido atendidas 70 personas, de las cuales 42 residían en la casa cuartely 28 en las viviendas.
En la oficina de atención a las víctimas ya atienden las reclamaciones e Interior otorga una ayuda de urgencia para cubrir gastos de primera necesidad. La Guardia Civil ha incoado 104 diligencias y el Consorcio de Seguros tiene abiertos 150 expedientes por viviendas, seis por vehículos y otros seis por comericos.
Informe de daños
El alcalde de la ciudad, Juan Carlos Aparicio, ha destacado la muestra de solidaridad con los afectados, especialmente con los guardias civiles y sus familias y la "repulsa unánime" de la ciudad de Burgos a los terroristas.
Sobre el informe de daños estructurales de los edificios afectados, el alcalde ha señalado que en una primera apreciación, los bomberos creen que "la estructura ha resistido", aunque, este jueves, los arquitectos y aparejadores de la propia Guardia Civil serán los que elaboren el informe definitivo y decidan que hacer con el edificio.
Duplicaron la matrícula de un vecino de la zona
Mientras los vecinos intentan adaptarse a la situación, continúan las investigaciones sobre el atentado. Los etarras falsificaron la matrícula de un vecino de la casa cuartel de la Guardía Civil. Horas antes de la explosión, unos agentes realizaron un control y comprobaron que la marca, el modelo y el color de la furgoneta correspondía con la matrícula.
Como declaró este miércoles el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, los terroristas "buscaban víctimas mortales que por suerte no han causado". Perseguían una matanza, por eso no avisaron de la colocación del artefacto e hicieron estallar 300 kilos de explosivo.
La policía sigue investigando la procedencia de la furgoneta, que fue aparcada en el solar cercano a la casa cuartel, al medio día del lunes. Todo apunta a que es una de las robadas hace un mes en Francia, pero este punto aún no se ha confirmado. También está por determinar el tipo de explosivo utilizado, lo que permitirá saber la cantidad exacta con la que iba cargada la furgoneta bomba.BQM