Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Mas dice que "lo que no ha salido una vez hay que volverlo a intentar" y pone como ejemplo a la multinacional Grifols

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha apostado este jueves por que Cataluña vuelva a intentar tener éxito en aquellos proyectos hechos con valentía y determinación en los que fracase, porque es una estrategia que ha funcionado a lo largo de su historia, y "en este momento debe funcionar para el conjunto del país".
Lo ha dicho durante la inauguración de las nuevas instalaciones de Grifols en Parets del Vallès, donde el presidente de la compañía, Víctor Grífols, le ha animado a actuar con "determinación" y a no arrugarse con la consulta, aunque sin mencionarla explícitamente.
Según ha reflexionado Mas, cuando la multinacional catalana fracasó en su primera aventura bursátil, seguramente tenía "la moral por los suelos" y pensó en tirar la toalla, si bien el tiempo ha demostrado que la apuesta por salir a bolsa fue una opción acertada.
Sobre esto, ha sostenido que existen dos opciones: "inclinar la cabeza o enfrentarse a las circunstancias y continuar, y lo que no ha salido una vez, volverlo a intentar".
"Éste es un mensaje que funcionó en Grifols, que ha funcionado en Cataluña en muchos otros ejemplos, y que en este momento debe funcionar para el conjunto del país", ha afirmado.
En ese sentido, ha asegurado que "no siempre las críticas del primer momento son las verdades del último, porque muchas veces se ve que no eran críticas, sino errores de percepción".
Mas ha recordado que la farmacéutica está invirtiendo en Cataluña, Estados Unidos, Suiza y también en el resto de España --por ejemplo, en Zaragoza--, algo que demuestra que las economías están entrelazadas y que debería servir como argumento contra los "mensajes apocalípticos".
"El sentido común se acaba imponiendo en la economía y podemos tener un lenguaje cordial entre todos", ha añadido el presidente catalán.