Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una amenaza de bomba clavada con un cuchillo de avión

Saudian Arabian AirlinesTwitter

“BOMBA 11.30” es lo que reza la nota dejada en la sala de oración del avión de la compañía SVA que hacía la ruta Madrid-Riad. Cuando  ha sido hallada, el avión ya había salido de su aparcamiento en rampa. El comandante ha sido alertado del hallazgo y ha tomado la decisión de regresar.

La nota está escrita en inglés y estaba clavada con un cuchillo en un monitor de la sala. Según fuentes de Barajas el cuchillo es de menaje y podría proceder de alguno de los restaurantes de la zona restringida de la terminal. Una vez pasados los filtros de seguridad, los pasajeros pueden comer en zona de embarque y no vuelven a ser registrados.  Es poco probable que  la haya dejado  algún viajero del vuelo anterior, Riad-Madrid, y que la limpieza del avión no se haya percatado. Aunque se trata de un cubierto de postre con punta redondeada muy parecido al que usa la compañía saudí.
Por eso el pasaje y la tripulación, 112 personas, han sido aislados en una sala de seguridad para identificarlos, comprobar la documentación y  ver sus antecedentes. También les han registrado equipajes de mano y les han tomado huellas para cotejarlas con las halladas en el cuchillo.
Por si acaso la guardia civil ha mantenido  el aparato en zona de seguridad en pista y los ha revisado,  incluida la carga, maleta por maleta.  No se ha encontrado explosivo y no se ha decretado alarma terrorista. Aena había decretado  la alarma general en un primer momento,  para pedir la asistencia externa de emergencias y fuerzas y cuerpos de seguridad. Pero  poco tiempo después rebajó  el nivel a alarma local para, pasadas las 15:00 declararlo FALSA ALARMA.
Los pasajeros han sido llevados a un hotel mientras la Guardia Civil acelera los cotejos de documentación y huellas para encontrar al autor de la amenaza.