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La nutrición saludable ayuda a prevenir o tratar algunos de los efectos secundarios de la quimioterapia en niños

La oncóloga Infantil del Hospital General Universitario de Alicante, Silvia López, y la psicóloga de la Asociación de Padres de niños con cáncer de la ComuniTAT Valenciana, María Clara Madrid, han elaborado una Guía de Alimentación Saludable y Cáncer Infantil con el objetivo de dar a conocer a los niños y a sus familias la importancia de una alimentación adecuada y qué alimentos resultan más beneficiosos durante y después del tratamiento.
Además, esta guía pretende dotar a los familiares de herramientas para afrontar los problemas que suelen aparecer a la hora de propiciar unos hábitos de alimentación saludables, y que suelen agravarse durante los tratamientos quimioterápicos y la estancia en el hospital en muchos pacientes oncológico infantiles, según ha informado la Generalitat en un comunicado
López ha explicado que "si los niños están bien nutridos e ingieren alimentos saludables, esto puede ayudar a prevenir o a tratar algunos de los efectos secundarios que se producen durante la quimioterapia. Además, favorece la fabricación de defensas así como la cicatrización, previene el estreñimiento, las náuseas e incluso el nivel de glucosa en sangre", ha destacado.
"Se ha observado que los pacientes malnutridos toleran peor el tratamiento, y presentan mayor susceptibilidad a las infecciones por lo que, en ocasiones, no pueden cumplir los planes teraupéuticos", ha añadido.
Desde la Generalitat han apuntado además que, a pesar de los beneficios de una alimentación saludable, no va a ser siempre fácil de llevar a cabo, ya que durante los tratamientos pueden surgir problemas tanto de origen médico como de origen emocional o comportamental.
Por ello, a lo largo de la guía, las autoras explican que es mucho más difícil poner límites, instaurar o mantener rutinas y hábitos en un hijo cuando es diagnosticado de una enfermedad como el cáncer y está afrontando el tratamiento. Quizá la solución, proponen ellas, sea adaptar las rutinas y hábitos en diferentes contextos y situaciones en las que se van a desenvolver en los próximos meses.
EFECTOS SECUNDARIOS
Asimismo, han destacado que debido al propio tratamiento al que se somete el paciente infantil, pueden aparecer efectos secundarios que van alterar el proceso de alimentación. Por ejemplo, la quimioterapia puede provocar llagas, ocasionar falta de apetito, náuseas, vómitos o diarrea, entre otros efectos. Por otro lado, la radioterapia puede provocar cambios en la percepción de sabores, infecciones o sequedad en la boca.
La Guía de Alimentación Saludable y Cáncer Infantil ofrece algunas claves a los padres para poder lidiar con estas dificultades de alimentación durante el tratamiento. "Ante las llagas en la boca, por ejemplo, es recomendable mantener agua fría en la boca de forma previa a las comidas, incluir alimentos de fácil digestión, evitar alimentos secos, usar salsas, reducir el tamaño o hacer enjuagues con miel diluida en agua", han explicado las autoras.
Además, María Clara Madrid, psicóloga de Aspanion, explica consejos para afrontar los problemas de alimentación de origen emocional de un niño diagnosticado de cáncer. "Ante todo debemos mantener la serenidad y explicar al niño, en función de su edad y madurez, los tratamientos y síntomas que pueden aparecer. Proponemos entretener al niño con técnicas de relajación, distracción o visualización", ha destacado.
Este manual, además, ofrece información completa sobre el desarrollo del hábito de alimentación en los primeros años de vida, hábitos de alimentación, conceptos nutricionales básicos y dietas equilibradas, recomendaciones para una dieta equilibrada y los beneficios de la dieta mediterránea, problemas que pueden aparecer después del tratamiento y técnicas de utilidad para recuperar el hábito de la alimentación saludable con juegos divertidos.